
MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) – Los principales sindicatos de la Policía Municipal de Madrid han hecho un balance inicial de la primera fase de la visita del Papa León XIV a la capital. Este balance muestra evidencias de que el dispositivo planteado por las autoridades ha dejado «bajo mínimos operativos» los distritos madrileños. Esto se debe, en parte, a la negativa de algunos agentes a cumplir con horas extra.
Los sindicatos habían animado a los agentes a negarse a trabajar horas extras como herramienta de presión al Ayuntamiento, en medio de negociaciones para un nuevo convenio que regule precisamente las horas extra, tenga en cuenta la conciliación y recoja mejoras para el colectivo, tal como ya se ha hecho con otros servicios municipales.
Aunque reconocen que la situación actual está motivada por la visita del Papa a Madrid, también apuntan que «este tipo de escenarios se reproduce con frecuencia para atender eventos promovidos por intereses privados», planteando la duda sobre «cuál es el retorno directo que obtiene el Ayuntamiento».
Así, los sindicatos han aprovechado la ocasión para plantear la posibilidad de «abrir un debate serio sobre la financiación de estos dispositivos». Además, sugieren la implementación de una tasa o mecanismo de compensación que recaiga sobre los promotores y organizadores de eventos para sufragar los costos de los dispositivos de seguridad. Estos recursos podrían destinarse a reforzar los servicios de seguridad, emergencias, limpieza y movilidad asociados a estos acontecimientos, evitando que ello suponga desviar efectivos de los servicios ordinarios que diariamente se prestan en los distritos, según recalcan en un comunicado conjunto los sindicatos CPPM, PLS, CSIT-Unión Profesional, UPM y SNL-UGT.
Cobertura escasa para los distritos
En medio de la visita del Papa a Madrid, los numerosos conciertos de Bad Bunny en el Riyadh Air Metropolitano y otros eventos en la capital este fin de semana–elecciones en el Real Madrid y segunda vuelta de las presidenciales en Perú, entre otros– los sindicatos han llegado a la conclusión de que «para atender estos dispositivos extraordinarios los distritos han visto reducidos sus efectivos».
Concretamente, señalan que en San Blas-Canillejas solo estaban disponibles cinco patrullas para garantizar simultáneamente tanto la seguridad del distrito como la cobertura del concierto de Bad Bunny, cuando habitualmente estos eventos requieren un despliegue «significativamente superior». En la misma línea, durante la tarde del sábado en Carabanchel, solo hubo cuatro patrullas para atender las necesidades ordinarias de la zona, tres de las cuales se dedicaron a cubrir un evento en el Palacio Vistalegre.
No buscan privilegios
Los sindicatos recuerdan que las tensiones con el Ayuntamiento de Madrid provienen de las negociaciones para un nuevo acuerdo que recoja las reivindicaciones del sector, que en ningún caso «persiguen privilegios ni tratos de favor».
«Conviene recordar que nuestras reivindicaciones no persiguen privilegios ni tratos de favor. Lo que reclamamos es el reconocimiento de unos derechos y unas condiciones laborales que ya han sido reconocidos a otros colectivos municipales», apuntan.
De hecho, han resaltado lo ocurrido la semana pasada, cuando los Bomberos de Madrid se declararon en conflicto con la Administración y, «en un breve espacio de tiempo se alcanzó un acuerdo satisfactorio que permitió atender las principales reivindicaciones de dicho colectivo».
En este contexto, los sindicatos lamentan que la situación de la Policía Municipal de Madrid sigue siendo «muy diferente» y que, en su caso, las propuestas planteadas en la Mesa de Negociación por el Ayuntamiento han sido «claramente insuficientes y alejadas de las necesidades reales de la plantilla».
