El portavoz del Gobierno de Canarias, Alfonso Cabello, ha expresado su confianza en que el mensaje de acogida migratoria lanzado por el Papa León XIV durante su visita a España «haya calado hondo». En una rueda de prensa, ha enfatizado que el archipiélago no debe afrontar «en solitario» la gestión de la ‘ruta atlántica’.
Cabello destacó que, más allá de la «foto» del viaje, es fundamental que la ministra de Migraciones, Elma Sáiz, actúe y atienda las «reclamaciones» del archipiélago.
Una visita histórica
El portavoz calificó la visita del Papa como «histórica», señalando que será «difícil que se vuelva a repetir». Subrayó la «enorme acogida y normalidad» que se vivieron en todos los actos realizados en Gran Canaria y Tenerife.
Cabello se mostró «orgulloso» del comportamiento del pueblo canario en un «momento muy importante», ya que coincidía con la entrada en vigor del pacto de asilo y migraciones, del cual el Ejecutivo sigue teniendo «más dudas que certezas».
Desafíos y necesidades migratorias
En cuanto a la situación migratoria en las islas, apuntó que aún no hay respuesta a la «encrucijada» sobre cómo se gestionará la ‘frontera sur’. Destacó que es insostenible mantener la «imagen» de una ruta que ha dejado casi 700 muertos desde enero y ha recibido a más de 7.000 menores solos en los últimos años.
«No es una imagen que se pueda seguir repitiendo», afirmó, insistiendo en que el «cambio» del ‘muelle de la vergüenza’ por el muelle de la esperanza debe allanar el camino para atender las necesidades de la ruta y de la comunidad autónoma.
Impacto mediático de la visita
Respecto al impacto del viaje del Papa, Cabello reveló que durante los dos días de su estancia en el archipiélago, hasta 28 cadenas de televisión internacionales emitieron información sobre el acontecimiento. Se registró una audiencia en España de 18,8 millones de personas, cifras de récord, y se espera medir también la cobertura en medios internacionales y redes sociales.
«Canarias ha estado en el centro del debate y esperamos que en el foco de las conciencias», concluyó Cabello.
