
MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) – Junts ha afirmado que «muchos» alcaldes, presidentes autonómicos y presidentes de diputación del PSOE desearían que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, renunciara y dejara espacio a otro candidato durante el resto de la legislatura, con el fin de evitar un «tsunami» electoral.
En una entrevista con el programa ‘Parlamento’ de RNE, el portavoz adjunto de Junts en el Congreso, Josep María Cruset, ha insistido en que la propuesta lanzada esta semana por Míriam Nogueras no solo es viable, sino que con el tiempo se convertirá en «la única solución» a los problemas que enfrenta la gobernabilidad del país.
Cruset ha justificado nuevamente la necesidad de esta ‘vía Starmer’, en referencia al ya dimitido ex primer ministro británico Keir Starmer, argumentando que Sánchez no cuenta con una mayoría parlamentaria capaz de llevar la legislatura a su término de manera «normal». Por otro lado, ha señalado que el PSOE tiene suficientes votos para bloquear la llegada de la extrema derecha al Gobierno, incluyendo los apoyos de Junts.
Por tanto, la propuesta de que el presidente dimita para que esta mayoría del Congreso pueda investir a otra persona, en el contexto de los casos de corrupción que afectan a un Sánchez que, además, no cumple con sus compromisos con Cataluña, es considerada no solo «buena», sino «necesaria». Cruset está convencido de que muchos alcaldes y presidentes autonómicos del PSOE pensarían igual que Junts ante los próximos comicios autonómicos y municipales.
Cruset considera «humano» el rechazo de Sánchez
Después de que el Gobierno desestimara la iniciativa como una «ocurrencia», Cruset ha indicado que su partido no tendrá en cuenta el rechazo inicial de Sánchez, señalando que es «humano» que «nadie» acepte de inmediato que es «el problema» y que «debe apartarse». Además, ha subrayado que esta sugerencia necesita «tiempo, meditación y análisis».
Cruset ha destacado que Junts ha sido el único partido que ha puesto sobre la mesa esta cuestión como solución a la actual situación de bloqueo, a la vez que ha cuestionado que los demás partidos solo se hayan «enfadado mucho». «Ahora es el momento de que el PSOE tome una decisión», ha afirmado, enfatizando que no puede seguir pretendiendo que «aquí no pasa nada, que todo está en orden y que vivimos en un mundo feliz».
De lo contrario, ha advertido, los socialistas serán «los responsables» de que, en el futuro, bien por el agotamiento de la legislatura o un adelanto electoral, «llegue lo inevitable»: el fortalecimiento de la extrema derecha.
Sin pronunciarse sobre posibles sucesores
A pesar de la conveniencia de una nueva Presidencia que defiende Junts, Cruset no ha querido especular sobre posibles perfiles de sucesión. «No hablamos ni de si tiene que ser del PSOE o no, si tenía que ser de unas características o no, básicamente porque cuando llegue aquel río, ya cruzaremos aquel puente», ha sentenciado.
En cuanto a una hipotética moción de censura del PP, Cruset ha afirmado que en Junts han oído hablar «muchísimo» sobre ello, pero que «nunca» ha habido ni visto ninguna propuesta concreta. Sin embargo, ha subrayado que su partido no hará «nada» que acerque «lo más mínimo» la extrema derecha al Gobierno del Estado.
