El portavoz del Gobierno de la Ciudad, Alejandro Ramírez, ha afirmado este martes que Ceuta sigue enfrentándose a una situación «muy complicada» debido a la entrada masiva de inmigrantes registrada en los últimos días, y ha hecho hincapié en la urgente necesidad de que el Estado refuerce los medios humanos y materiales desplegados en la ciudad.
Al finalizar la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Ramírez destacó que la situación «sigue siendo muy complicada» en múltiples barriadas y, especialmente, en la atención a menores extranjeros no acompañados. La Ciudad mantiene bajo tutela a cerca de 1.000 menores, cifra que podría aumentar en breve tiempo, ya que aún hay muchos jóvenes en diferentes puntos de la ciudad. Además, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) continúa sumido en un estado de «caos» y «desbordamiento».
El portavoz comentó que la actuación del Ejecutivo autonómico se centra en tres grandes objetivos: recuperar la normalidad, informar a la opinión pública sobre la situación de Ceuta tanto a nivel nacional como internacional, y obtener el apoyo de las instituciones europeas para fortalecer la protección en la frontera sur de la Unión Europea. También expresó el agradecimiento del Gobierno a las fuerzas de seguridad, incluyendo a la Policía Local y el Ejército, así como a los diferentes servicios de la ciudad que están gestionando la crisis, destacando la respuesta y unidad demostradas por la ciudadanía ceutí.
Uno de los mensajes más contundentes de Ramírez fue el rechazo a clasificar la situación como una crisis migratoria. «Nosotros no consideramos que sea una crisis migratoria», dijo, defendiendo la postura del presidente de la Ciudad, Juan Vivas. Según Ramírez, lo ocurrido representa «una vulneración de la integridad del territorio nacional», lo que justifica una respuesta extraordinaria del Estado y de las instituciones europeas. En este sentido, abogó por la devolución de quienes accedieron de manera irregular al territorio español a través de la frontera del Tarajal y subrayó que la magnitud de la situación actual supera significativamente la crisis experimentada en mayo de 2021, afirmando que «esto multiplica por ocho o por diez lo que ocurrió entonces».
Ramírez también cuestionó la respuesta del Ejecutivo central y denunció que la Ciudad alertó con antelación sobre la gravedad de la situación a diversos ministerios. «Entendemos que no se ha actuado bien, ni se ha actuado rápido», afirmó, insistiendo en que existían suficientes indicios para prever el agravamiento de la situación y reforzar los medios disponibles en la ciudad.
Por otro lado, el portavoz criticó los mensajes que sugieren una falsa sensación de normalidad, dado que la inseguridad persiste en muchas zonas y muchos vecinos aún no han podido retomar sus actividades normales en playas, parques y espacios públicos.
En cuanto a la atención a los menores, Ramírez confirmó que la Ciudad está trabajando en habilitar dos nuevos espacios en el área de Loma Margarita y en la zona portuaria, con capacidad para aproximadamente 500 personas. Paralelamente, se ha solicitado al Estado la cesión de más recursos e instalaciones para afrontar la situación.
El Consejo de Gobierno también aprobó la ampliación por seis meses de un convenio con el Obispado de Cádiz y Ceuta para la rehabilitación de la iglesia de San José y del Santuario de Nuestra Señora de África, actuación que está dotada con 200.000 euros. Además, se autorizó un gasto plurianual de 31.574 euros para la contratación de servicios fotográficos. Igualmente, se aprobó un convenio con la Asociación Síndrome de Asperger por un importe de 75.000 euros y la incorporación de 934.526 euros destinados a financiar las aulas matinales y vespertinas del Plan Corresponsables de 2026.
