Colombia ha retirado este lunes, 10 de agosto de 2023, su reconocimiento a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), rectificando así una medida del gobierno del expresidente Gustavo Petro. Como resultado, el Ejecutivo de Abelardo de la Espriella no mantendrá contactos «políticos» ni «diplomáticos» con esta entidad.

Reconocimiento de Soberanía
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores colombiano anunció que “Colombia reconoce la soberanía de Marruecos sobre todo su territorio, incluyendo el Sahara Occidental, y en ese contexto, la posición del Gobierno de Colombia será congelar las relaciones con la RASD a partir de la fecha”.
Impacto de la Medida
La medida de Bogotá implica, según ha precisado el Ministerio, que no se producirán «contactos políticos o diplomáticos, intercambio de misiones ni respaldo a la RASD en foros multilaterales, incluidas las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, donde Colombia ejerce actualmente como miembro no permanente».
Revisión de Políticas Anteriores
El Ejecutivo de De la Espriella ha tomado esta decisión “tras una revisión soberana” de la política impulsada por Petro, quien en 2022 restableció plenamente las relaciones entre Colombia y la República Saharaui. Además, el nuevo gobierno alude a que “Naciones Unidas no la reconocen como Estado miembro”.
Relación con Marruecos
“Esta reorientación confirma la voluntad de Colombia de revitalizar sus relaciones con Marruecos, aliado desde hace casi 50 años, sobre la base de una visión a largo plazo y con la convicción de construir una relación renovada, donde el acercamiento bilateral servirá plenamente a los intereses del pueblo colombiano”, señaló el Ministerio, defendiendo que la medida “respeta” el Derecho Internacional, la Carta de Naciones Unidas y la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el Sáhara Occidental.
Proyecciones de Cooperación Bilateral
El Ministerio encabezado por Omar Bula Escobar añadió que “la nueva dinámica bilateral entre Colombia y Marruecos se apoyará en una cooperación ambiciosa y concreta, portadora de un potencial considerable en materia de intercambios comerciales, promoción de inversiones, turismo, seguridad alimentaria, desarrollo portuario y logístico, así como en el fortalecimiento de la conectividad atlántica entre ambos países”.
