En Valencia, el 20 de agosto, el personal de prevención de incendios ha llevado a cabo su tercera concentración frente al Palau de la Generalitat. Equipados con diademas de fuego y cascos, los manifestantes realizaron un remo vikingo como parte de su protesta para exigir mejoras en sus condiciones laborales y un trabajo estable durante todo el año. El lema de la protesta, «Estamos quemados de que nos toreen», refleja el descontento acumulado por años de abandono.
Toni Bernat, portavoz de STAS-Intersindical Valenciana, ha señalado que la situación ha «reventado por todos los sitios». La falta de suministro de agua potable y la escasez de trabajo en los observatorios forestales son algunas de las preocupaciones que ha destacado. Bernat enfatizó que «no es que estén rozando la ilegalidad, es que ya entran directamente».
La creciente temperatura este verano resalta la necesidad de una prevención de incendios que no se limite a los meses estivales. «Debemos trabajar todo el año para poder profesionalizar el servicio y obtener estabilidad laboral», afirmó.
Los participantes, protegidos bajo sombrillas, se desplazaron desde el Palau hasta la Plaza de la Virgen en busca de atención gubernamental, pero, al igual que en ocasiones anteriores, no obtuvieron respuesta. «Parece que siguen negándose a escucharnos y a contestar a lo que les estamos pidiendo cuando son demandas básicas», dijo Bernat.
Durante la protesta, los asistentes portaron pancartas con frases como «Hora trabajada, hora pagada», «Vaersa y GVA no pagan todo el trabajo de prevención de incendios, salario categoría D ya», «Más inversión todo el año en personal y medios en condiciones dignas», y «Hacemos mucho, pedimos poco», entre otros mensajes que evidencian su frustración.
Bernat también criticó la reciente contratación de 120 trabajadores sin ningún proceso selectivo en un momento crítico de la campaña contra incendios. «Meten en plena campaña de incendios, en pleno agosto, a personal sin ninguna formación conocida», agregó.
Además, el conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, ha anunciado destinaciones de 500.000 euros a la ganadería y 3 millones a brigadas de los pueblos, lo que añade al malestar de los manifestantes, que sienten que sus necesidades no se están priorizando. «No sé si está manteniendo un pulso por orgullo o es que sencillamente se burla de nosotros», denunció el portavoz.
HUELGA LOS DÍAS 30 Y 31 DE AGOSTO
Ante la falta de respuesta, STAS-Intersindical Valenciana, junto a CCOO y UGT, ha convocado un paro para los días 30 y 31 de agosto. «No era nuestra intención llegar a una huelga con el sacrificio que supone para el trabajador, pero llegamos a esta medida tan drástica al no obtener respuesta por parte de la Generalitat Valenciana», explicó Bernat.
También se ha anunciado una nueva concentración el día 31 en la Ciudad Administrativa del 9 d’Octubre, frente a la torre de la Conselleria de Medio Ambiente. «Pretendemos que se nos haga caso, que se nos escuche y que se nos considere la categoría de funciones que realizamos», concluyó.
El personal de prevención de incendios exige estabilidad y la ampliación del servicio a lo largo de todo el año, con un mínimo de nueve meses para los observatorios forestales, así como reforzar las necesidades temporales del servicio. Además, reclaman condiciones laborales dignas, con una jornada continua de siete horas para las patrullas móviles, así como reconocimiento económico por la dedicación, penosidad y peligrosidad de su trabajo.
STAS-Intersindical subraya la importancia de reconocer las funciones realmente desempeñadas, solicitando una clasificación profesional mínima equivalente al Grupo D/C2 de la Administración.
