Mérida, 3 sep. (EUROPA PRESS) – El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida ha cerrado su 71 edición con más de 90.482 espectadores en las obras que se han representado en el Teatro Romano de la capital extremeña, y con un superávit de taquilla de 600.000 euros. En total, han sido 174.141 las personas que han asistido a las distintas actividades que el Festival de Mérida celebra durante el verano, incluyendo representaciones en diversos enclaves históricos de la región, así como cursos, talleres, exposiciones y campamentos de verano.
Estas cifras son una muestra de la fortaleza del certamen, que se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes de las artes escénicas tanto de España como del extranjero. Cada año, tanto turistas como lugareños reservan un espacio para disfrutar del festival. Así lo ha destacado el director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Jesús Cimarro, quien se ha mostrado «razonablemente satisfecho» al presentar los datos de balance de esta edición en una rueda de prensa en Mérida, acompañado por la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deporte, Victoria Bazaga, y el delegado de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Antonio Vélez.
CARTEL DE ‘NO HAY ENTRADAS’
El festival ha generado una recaudación de 2.220.427 euros, con un superávit de taquilla que se estima cercano a los 600.000 euros. Durante los casi dos meses de celebración del Festival de Mérida, se colocó en ocho ocasiones el cartel de ‘No hay entradas’ en diferentes espectáculos. Entre ellos, tres funciones de ‘Cleopatra enamorada’ y cinco de ‘Los Hermanos’, que congregó a 16.547 espectadores, estableciendo un récord durante cinco días de funciones, según Cimarro.
Las extensiones del certamen en Medellín, Regina, y el Teatro María Luisa han atraído a un total de 19.004 espectadores, mientras que las representaciones de Augusto en Mérida han contado con la asistencia de 5.968 personas. Además, Cimarro destacó la «asistencia masiva» a las exposiciones del festival, que han reunido a 44.580 personas, siendo la del Museo Nacional de Arte Romano la más visitada con 42.840 visitantes.
Los eventos al aire libre también han sido un éxito, reuniendo a miles de asistentes, como los 8.150 que disfrutaron de los pasacalles y los 1.228 que asistieron a las actividades familiares. En su intervención, Cimarro recordó que la organización del festival ha trabajado con menos tiempo de preparación este año, debido a que se adjudicó a finales de marzo. También se realizó una extensión en Cáparra a causa de las obras, lo que ha influido en los números.
A pesar de estas dificultades, la organización mantuvo su filosofía habitual, buscando ofrecer una programación completa y diversa con el objetivo de atraer a todo tipo de público, combinando lo clásico con lo actual y contemporáneo. Este año, el festival ha sido «el más internacional», agregó su director.
La repercusión del Festival de Mérida en los medios y redes sociales ha sido notable, con un impacto mediático estimado en 86.106.000 euros y más de 95.000 seguidores en sus plataformas sociales. Cimarro también destacó el impacto que el certamen tiene en el tejido cultural, económico y social de Mérida, la provincia de Badajoz y Extremadura, y avanzó que propondrá a la Universidad de Extremadura un estudio sobre el impacto económico que genera un evento cultural como este.
LA JUNTA VALORA LA PROGRAMACIÓN «DIVERSA Y AMBICIOSA»
Por su parte, la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deporte, Victoria Bazaga, subrayó la «programación diversa, ambiciosa y que sigue atrayendo público» que se ha presentado este año. Se han llevado a cabo diez producciones en el Teatro Romano de Mérida, ocho de ellas estrenos absolutos y una producción internacional, además de los espectáculos en el Teatro María Luisa y otros espacios.
Bazaga también destacó el compromiso del festival con la accesibilidad y la inclusión, así como las actividades de música, teatro, pasacalles y cuentacuentos, mostrando que el teatro clásico también se vive en las calles. Asimismo, agradeció al público por su asistencia, resaltando el «acogimiento tan impresionante» que Mérida ha mostrado hacia el certamen a lo largo de sus 71 ediciones.
Finalmente, la consejera enfatizó que el Festival de Mérida es un elemento dinamizador del turismo en verano desde un punto de vista cultural, impactando positivamente no solo en la ciudad de Mérida, sino en todo Extremadura, que se ve inundada de visitantes gracias a este evento, reafirmando su repercusión altísima.
