El Cabildo de Tenerife aprueba un ambicioso plan de movilidad sostenible
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, confía en que la primera fase del tren del sur se pueda licitar en 2028, una vez sea actualizado el proyecto.
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 10 Sep. (EUROPA PRESS) – El Consejo de Gobierno del Cabildo de Tenerife ha aprobado de forma inicial el Plan de Movilidad Sostenible de Tenerife, que incluye una estrategia integral con la mayor inversión en movilidad jamás realizada en la isla, superando los 5.000 millones de euros entre 2025 y 2035, con la participación del Gobierno de Canarias y el Estado.
Este documento constituye el pilar del «Gran Pacto por la Movilidad», que ha sido recientemente impulsado con la constitución de su equipo redactor y que marca el inicio de un cambio profundo hacia un modelo de transporte más sostenible, eficiente y consensuado para Tenerife. Dávila destacó que este proyecto prioriza el transporte público, la reducción de la congestión viaria y la creación de espacios urbanos más accesibles, mientras fomenta la seguridad vial y el respeto al medio ambiente.
La presidenta también señaló que la ejecución del plan, que se prolongará durante varias legislaturas, obliga a suscribir un gran acuerdo con partidos políticos y agentes económicos y sociales. La estrategia busca poner fin al colapso crónico de las principales vías de la isla y reducir la dependencia del coche privado, ya que Tenerife es una de las islas con mayor índice de motorización del mundo.
Actuaciones en infraestructura vial
Una de las líneas principales del plan involucra la realización de actuaciones en las infraestructuras viarias. Se ha diseñado un conjunto de intervenciones que desahogarán los principales corredores y resolverán puntos críticos históricos. Además, se apunta al cierre del anillo insular de alta capacidad con tres tramos clave: San Juan de la Rambla-Icod, Los Realejos-San Juan de Rambla y El Tanque-Santiago del Teide.
El plan también incluye intervenciones significativas en las carreteras TF-1 y TF-5, con mejoras en el trazado desde Erques hasta Santiago del Teide, así como el soterramiento de la autopista en Adeje para reducir su impacto en áreas densamente pobladas. En el área metropolitana y en el norte de la isla, se desarrollarán acciones específicas como un carril BUS-VAO con tecnología ITS entre Guamasa y el Aeropuerto de Los Rodeos, y la variante de la TF-5 para mejorar los accesos al aeropuerto.
Transformación del transporte público
Otra de las grandes apuestas del plan es la transformación del transporte público. La red de guaguas será completamente reestructurada para adaptarse mejor a los horarios y necesidades de la población, con un aumento en la frecuencia, mayor coordinación entre las líneas y mejores conexiones con intercambiadores y otros modos de transporte.
Se contempla también la recuperación de los sistemas ferroviarios del Norte y del Sur, donde el tren del Norte conectará Santa Cruz de Tenerife con Los Realejos, y el tren del Sur unirá directamente Costa Adeje con el aeropuerto de Tenerife Sur, en su primera fase.
Detalles sobre la primera fase del tren del Sur
Este tramo inicial, con un coste estimado de 950 millones de euros, enlazará zonas clave como el puerto de Los Cristianos y el Hospital del Sur, proporcionando una alternativa rápida, cómoda y sostenible a la TF-1. Respecto al tren del Norte, este se encuentra en fase de avance técnico y administrativo, en espera del resultado de un concurso internacional de ideas.
Dávila ha indicado que el proyecto del tren del sur está en fase de actualización para adaptarse al futuro aeropuerto Tenerife Sur, que incluirá que el tren llegue al interior mediante el diseño de una «caverna». Posteriormente, se deberá tramitar la Declaración de Impacto Ambiental, ya que el anterior proceso había caducado, siendo la previsión del Cabildo poder licitar la primera fase a lo largo de 2028.
Por último, en el ámbito cultural, el Consejo de Gobierno Insular aprobó la modificación del convenio con el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz para financiar la actuación cultural conocida como ‘El Polvorín’, dentro del Plan de Infraestructuras Culturales 2016-2029. Este ajuste permitirá ampliar los plazos de ejecución y justificación, garantizando seguridad jurídica y viabilidad técnica al proyecto, cuyo plazo de ejecución finalizará el 10 de septiembre de 2026.
