
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que al jefe del Ejecutivo «solo le mueve el miedo» ante las acusaciones de corrupción que le rodean y a la posibilidad de acabar «en el juzgado». En contraste, Pedro Sánchez ha defendido que su Gobierno es «limpio» y que funciona, acusando al PP de adoptar una estrategia de «bulos, desinformación, insultos y confrontación».
MADRID, 10 (EUROPA PRESS)
En su intervención, Feijóo recordó que Sánchez llegó a la Moncloa en 2018 mediante una moción de censura prometiendo ejemplaridad. Cuestionó si es «ejemplar respaldar a un fiscal general bajo fianza», refiriéndose a la decisión del magistrado del Tribunal Supremo Ángel Hurtado de enviar a juicio a Álvaro García Ortiz por una filtración. Además, criticó que Sánchez permitiera a su número dos en el Gobierno reunirse en el aeropuerto con la vicepresidenta del petróleo venezolano, Delcy Rodríguez, «para hablar de negocios».
Feijóo también preguntó si es «ejemplar convertir la Moncloa en un centro de negocios» en referencia a su esposa, Begoña Gómez, que enfrenta acusaciones de malversación en la contratación de su asesora. «Si algún presidente se encontrase en alguno de estos supuestos, ¿usted le pediría la dimisión?», interrogó a Sánchez.
En respuesta, el presidente del Gobierno afirmó que sabe lo que busca el PP, pero que no lo van a «provocar». Aseguró que su Ejecutivo está haciendo lo que se espera de él y que «este es un Gobierno limpio», además de resaltar su compromiso con las causas sociales. «Se empieza este curso educativo con 2.500 millones de euros para la igualdad de oportunidades en becas a los jóvenes», añadió.
LA POSICIÓN SOBRE GAZA
En otro punto de la discusión, Sánchez afirmó que están «en el lado correcto de la historia» al condenar la situación actual en Gaza, que calificó de «genocidio». «Repita conmigo, señoría, es un genocidio», dijo dirigiéndose a Feijóo y a otros miembros del Grupo Popular.
Por su parte, Feijóo se quejó de no haber recibido respuestas a sus interrogantes, acusando a Sánchez de «no tener un Gobierno que funcione» y de carecer de una mayoría parlamentaria sólida. En este contexto, también mencionó que cada vez más el miedo guía las acciones de Sánchez, a los jueces «por lo que saben», a los medios «por lo que publiquen» y a la percepción pública.
EL GOBIERNO Y LA EMERGENCIA CLIMÁTICA
Sánchez defendió su gestión, resaltando que España tiene «22 millones de personas ocupadas por primera vez en la historia». También criticó al líder del PP por no pronunciarse sobre el pacto de Estado frente a la emergencia climática propuesto por su Gobierno tras los incendios del verano. «¿Cuál es la posición de la oposición frente a la emergencia climática?», exclamó, aludiendo a la falta de respuesta de los líderes de la oposición.
En conclusión, este intercambio reveló las tensiones entre los principales líderes políticos españoles, marcadas por acusaciones de corrupción y diferentes enfoques sobre la gobernanza y las crisis actuales del país.
