MADRID 12 Sep. (EUROPA PRESS) – El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha señalado a la izquierda por «alentar un caldo de cultivo» que podría llevar a que las protestas propalestinas previstas para este domingo, coincidiendo con la final de la Vuelta Ciclista a España, «vayan más allá» de una simple manifestación pacífica.
En una entrevista para ‘Telecinco’, el primer edil se refirió concretamente a la portavoz socialista, Reyes Maroto, quien decidió no acudir a la etapa final en Cibeles para mostrar su apoyo a Palestina. En contraposición, Más Madrid descolgó una pancarta en sus despachos de la calle Mayor que decía «Sí es genocidio».
«Nunca he criminalizado la protesta pacífica, jamás lo voy a hacer. Lo que sí voy a perseguir es a todos aquellos que quieren originar disturbios e incidentes. Vimos lo que sucedió en Bilbao, y es curioso quién promovía lo de Bilbao. Y lo hemos visto en otros lugares. A mí no me gusta que se tenga que acortar un tramo en Valladolid por presiones, por eso en Madrid el mensaje es muy claro: quien quiera protestar pacíficamente no tiene ningún problema, pero quien intente alterar el normal desarrollo de la carrera y poner en peligro la integridad física de los ciclistas o de cualquier persona, debe ser objeto de prevención y persecución», resaltó Almeida.
Un caldo de cultivo peligroso
Almeida se dirigió directamente a Maroto, afirmando que su «obligación institucional es recibir la Vuelta a España, como ha hecho todos los años», y que si desea manifestar su protesta, «pues que lo haga». Sin embargo, advirtió que lo que ella está alentando es un «caldo de cultivo» que podría crear un ambiente propicio para que las protestas se desvíen de lo que debería ser una manifestación pacífica.
El mismo mensaje fue extendido «a cualquier persona en torno a la izquierda», haciendo referencia a los que han colocado pancartas en los balcones de los grupos municipales del Ayuntamiento, en alusión a Más Madrid.
Cuando se le preguntó acerca de la ausencia de la portavoz socialista, Almeida comparó esta situación con la del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien también había declinado una invitación a una inauguración judicial. Aclaró que son situaciones diferentes, dado que «el popular no tiene ningún tipo de obligación legal para ir», a diferencia de Maroto, «quien forma parte de la Corporación municipal». «No es comparable de ninguna manera, entre otras razones porque el jefe de la oposición no tiene la obligación de comparecer en el año judicial», concluyó Almeida.
