La Guardia Civil ha llevado a cabo una importante operación contra el comercio de productos falsificados en Catalunya, logrando incautar un total de 139.000 artículos por un valor aproximado de 26 millones de euros. Esta acción, realizada en colaboración con otros cuerpos de seguridad como los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional, se desarrolló entre abril y agosto de este año, y ha resultado en la detención de dos personas y la investigación de 101 más.
El delegado del Gobierno, Carlos Prieto, junto al general jefe de la Guardia Civil en Catalunya, Pedro Antonio Pizarro, y el capitán Antoni Lorenzo, jefe de la Unidad Orgánica de la policía judicial en Lleida, dieron a conocer los detalles de estas operaciones durante una rueda de prensa celebrada este lunes.
En total, se han llevado a cabo 51 operativos en 20 localidades catalanas, con la participación de 665 efectivos. La cantidad de productos incautados supera a la de los artículos decomisados en 2024, cuando se confiscaron 43.673 unidades valoradas en 12.498.618 euros, con 45 personas investigadas y también dos detenidos en ese momento.
Las actividades se han centrado en tres grandes áreas: operaciones contra manteros que venden en la vía pública (23 acciones); inspecciones en comercios tipo bazar (25 acciones); y, por último, investigaciones judiciales dirigidas a desmantelar redes de fabricación, almacenamiento y distribución (3 operaciones).
Las intervenciones se llevaron a cabo en diversos municipios de las cuatro provincias catalanas, incluyendo Sitges, Cubelles y Badalona (Barcelona); Cambrils, Comarruga y Calafell (Tarragona); y Platja d’Aro, La Jonquera y Roses (Girona), donde se produjo una de las detenciones, así como en Torrefarrera (Lleida).
Base de Almacenamiento en Lleida
La investigación inicial reveló la existencia de una red criminal que se encargaba de recepcionar, almacenar y distribuir productos falsificados desde dos almacenes ubicados en Lleida. Estos locales abastecían a mercados cercanos, así como a puntos en la Costa Daurada, Girona y otras ubicaciones en España y Europa.
Lorenzo comentó que en los almacenes se encontraban numerosas cajas con ropa listas para ser empaquetadas y enviadas. Gracias a esta operación, se logró detener al líder de la organización, quien era el principal encargado de suministrar a los manteros y determinaba sus puntos de venta.
El perfil del detenido era el de un vecino de la localidad que lograba pasar desapercibido, encargándose de enviar productos a través de paquetería a diversas ciudades que los solicitaban.
Coordinación Policial
El delegado del Gobierno subrayó que la policía es consciente de la vulnerabilidad de las personas que venden estos productos, pero enfatizó la necesidad de no defender el hecho de que están explotadas, ya que son las mafias las que obligan a los manteros a vender sus mercancías. Prieto alertó sobre el riesgo de que Catalunya se convierta en un centro para la distribución de productos falsificados.
Asimismo, resaltó la importancia de la coordinación entre la Guardia Civil y otros cuerpos policiales para impedir la expansión de este tipo de organizaciones criminales que operan con una estructura bien organizada, incluyendo empresas intermedias y personas que se encuentran a la venta.
«Romper la Idea del Pobre Inmigrante»
Por su parte, Pizarro abogó por «romper la idea del pobre inmigrante» que, según él, llega a Catalunya para vender en la calle y luego regresa a su país de origen, llevándose la recaudación obtenida durante el verano a costa de los comerciantes.
«Lo más importante es la desarticulación de grupos organizados», afirmó Pizarro, quien también hizo un llamado a la ciudadanía para que tomen conciencia del daño que supone comprar este tipo de productos, ya que, según él, financian a las mafias que se lucran con esta actividad delictiva.
