TORDESILLAS (VALLADOLID), 16 (EUROPA PRESS)
Tordesillas ha vuelto a vivir este martes su tradicional festejo del Toro de la Vega, un evento que ha congregado de nuevo a miles de vecinos y visitantes en el municipio vallisoletano. Este año, una de las novedades ha sido la incorporación de un dron que ha sobrevolado la carrera del morlaco, llevando la tecnología al festejo.
Desde primera hora de la mañana, centenares de asistentes y aficionados se agolpaban a lo largo del recorrido, desde la Calle Santa María hasta los prados de Zapardiel, pasando por el puente. Todos buscaban tener la mejor perspectiva del toro llamado ‘Saltavallas’, un ejemplar de la ganadería ‘Garcigrande’ que ya se había estrenado en el encierro la noche anterior.
Puntuales a las once en punto, el toque de reloj suelto y las bombas de mortero dieron la señal esperada para la suelta del astado. ‘Saltavallas’, marcado con el número 94 y con un peso de 615 kilos, mostró fuerza y velocidad durante la bajada empedrada de Santa María, donde los corredores realizaron sus primeros lances, según informaron fuentes municipales.
Después de un rápido tramo urbano, ‘Saltavallas’ dejó atrás el puente y la zona de la rotonda para encaminarse hacia la Vega, donde los corredores dieron paso a los centenares de caballistas congregados en la zona. Ya en el campo, el astado buscó su espacio natural adentrándose en los terrenos de Valdegalindo, proporcionando un espectáculo para el disfrute de los caballistas.
Sin embargo, a los tres cuartos de hora del desarrollo del festejo, ‘Saltavallas’ volvió sobre sus pasos por el Camino de Valdegalindo, llegando prácticamente a la rotonda. Durante este tiempo, el morlaco protagonizó momentos de tensión al embestir contra las talanqueras, causando alarma entre los presentes.
El astado se afincó junto a uno de los remolques e hizo caso omiso a las llamadas de los corredores, quienes aprovecharon para intentar algunos capotazos al ejemplar. Pasada la hora del mediodía, y tras el lanzamiento de una bomba, se intentó sacar a ‘Saltavallas’ de la zona en la que se había negado a moverse, gracias a un numeroso grupo de caballistas y la suelta reiterada de bueyes, sin éxito.
Finalmente, pasadas las doce y media, y ante la situación de riesgo y el potencial peligro para el toro, los veterinarios decidieron sedarlo para poder retirarlo del recorrido de forma segura. Así, el festejo concluyó sin incidentes reseñables ni heridos entre los asistentes, excepto por las lesiones sufridas por un caballo, que fueron atendidas por los veterinarios, y los daños materiales en dos talanqueras.
El alcalde de Tordesillas, Miguel Ángel Oliveira, valoró la jornada señalando que «el toro buscó en todo momento su hábitat natural, rechazando el asfalto y buscando el campo, para deleite de los caballistas». Destacó que era un toro de lidia con un fondo físico importante que «aguantó cerca de dos horas» el festejo.
Por primera vez, el festejo del Toro de la Vega 2025 se desarrolló bajo la vigilancia de un dron de tecnología punta pilotado por agentes de la Guardia Civil. Esta iniciativa permitió a las autoridades monitorizar todo el recorrido y tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad con anticipación.
Junto al alcalde, asistió al festejo la alcaldesa del municipio francés de Hagetmau, Pascale Requenna, así como el subdelegado del Gobierno, Jacinto Canales.
