La presidenta del Govern de las Islas Baleares, Marga Prohens, ha criticado al PSIB, al que ha calificado como la «izquierda caviar», por lo que considera una hipocresía en sus posturas respecto al turismo y el decrecimiento. Según Prohens, mientras el PSIB defiende políticas de decrecimiento, sus miembros disfrutan de vacaciones en grandes ciudades como Londres, Atenas o Nueva York, olvidando el impacto de su rechazo hacia los turistas.
Durante una reciente intervención, Prohens respondió a las críticas formuladas por el portavoz del PSIB, Iago Negueruela, quien hizo alusión a la saturación turística en las Baleares. «Ustedes no son turistas, ustedes viajan, ustedes levitan, ustedes no masifican», ironizó la presidenta, haciendo referencia a la percepción que tiene el PSIB sobre el turismo en la región. Negueruela señaló que este año se espera que Baleares supere los 19 millones de turistas, lo que, en su opinión, hace evidente la saturación.
El socialista criticó la postura de Prohens, argumentando que el Govern se está movedo entre la contracción y la contención de turistas: «En 2023 había que ser valientes y en 2025, con más de 19 millones de turistas, ya no hay saturación, hay contención. Es el milagro de la señora Prohens. Más turistas, pero menos saturación», manifestó.
A pesar de las afirmaciones de Negueruela, Prohens defendió la aprobación del decreto de contención en el sector turístico, a pesar del voto en contra de los socialistas. Reiteró que el PSIB habría mantenido una actitud de negación respecto a una serie de problemáticas que afectan a las Baleares, como la sequía y el tráfico, alegando que su falta de acción es una forma de evadir responsabilidades.
En un tono más concentrado en el turismo, la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, también cuestionó a Prohens sobre la valoración de la actual temporada turística. La presidenta mostró cautela, afirmando que espera realizar un balance más completo al concluir la temporada, la cual se está alargando cada vez más. Sin embargo, indicó que se observa un cambio de tendencia en la industria, remarcando que «no podemos hacer récords cada año, pero ha quedado claro que nadie quiere decrecimiento».
Cañadas, además, acusó a la izquierda de alegrarse por los descensos en la actividad turística y de ingresos, subrayando que «la izquierda celebra los descensos. Odia a los turistas, pero no les molestan los miles de migrantes ilegales que se quedan, no aportan riqueza y consumen nuestros recursos». Esta controversia revela la tensión entre diferentes visiones sobre el turismo y la migración en la región, marcando un claro debate político en el contexto actual de las Islas Baleares.
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