
VALÈNCIA, 18 Sep. (EUROPA PRESS) – Una concentración en el Puerto de València ha denunciado el envío de material militar a Israel desde puertos españoles, pidiendo que la sociedad civil se organice para visibilizar «el papel de los puertos en esta cadena de complicidad». Además, se solicita el embargo de armas mediante un Real Decreto Ley.
En un comunicado, BDS País Valencià ha detallado que esta nueva transferencia consiste en «piezas de los aviones de combate F35 que Israel utiliza para bombardear a la población palestina». Este material se transporta mediante una «ruta sistemática desde Estados Unidos hasta Israel».
Una flota de barcos hace la ruta atlántica transportando la carga desde Estados Unidos hasta Tánger, mientras que una segunda flota realiza la ruta mediterránea desde Tánger hasta Israel, «pasando por los puertos de València, Barcelona y Algeciras». Además, se ha indicado que el barco NYSTED MAERSK estaba previsto hacer la transferencia y se encuentra ahora en el puerto de València.
BDS ha resaltado las acciones puestas en marcha en València y al otro lado del estrecho para «impedir esta transferencia y la utilización de nuestros puertos para el genocidio», y ha presentado una denuncia contra MAERSK y «toda persona involucrada». El jueves, la naviera MAERSK cambió la ruta y sustituyó el barco por otro de la misma ruta mediterránea, que ahora está en el puerto de Mersin, Turquía. Al respecto, han avanzado que están «estudiando las vías legales para denunciar este segundo barco y hacer todo lo posible para bloquearlo y no darle asistencia desde nuestros puertos».
Desde BDS han recalcado que el cambio de barco «demuestra que el boicot, la movilización y la resistencia organizada funcionan; que MAERSK, con sus acciones, colabora con el genocidio y es cómplice; y que está dispuesta a poner todos sus medios para que el cargamento llegue a su destinatario final: el ejército de ocupación israelí».
Por ello, han pedido a la sociedad civil que se organice para «denunciar y visibilizar el papel de los puertos en esta cadena de complicidad», mientras que han instado a los sindicatos y trabajadores portuarios a que se nieguen a operar barcos como el NYSTED MAERSK o el MAERSK NORFOLK. Un grupo de estibadores de València ya ha presentado una declaración de objeción de conciencia, y «se espera que se sumen más compañeros».
Además, han vuelto a reclamar al Gobierno que impida el tráfico de armas hacia Israel y que «imponga inmediatamente un embargo integral de armas a través de un Real Decreto Ley», junto con la ruptura total de relaciones, sanciones internacionales y apoyo pleno a las demandas judiciales contra Israel.
