VALÈNCIA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) – El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, ha asegurado que propuso en el Cecopi del 29 de octubre —el día de la trágica dana en la que perdieron la vida 229 personas— enviar un mensaje de alerta a la población. Además, ha precisado que en esa reunión se trasladó incertidumbre sobre la situación de la presa de Forata, pero no que iba a «colapsar».
En su declaración como testigo ante la jueza que investiga la gestión de la catastrófica barrancada, el representante de la confederación ha explicado que en el organismo recibieron un correo electrónico a las 16:23 horas convocando el Cecopi para las 17:00 horas de manera presencial y telemática.
Ha detallado que al comenzar ese Cecopi, se empezó a hablar de las inundaciones de Utiel y él «cortó esas intervenciones» para referirse a la situación de la presa de Forata. El jefe de área de explotación comentó que para esos caudales sería necesario declarar algún escenario de emergencia de la presa, recordando que oyó «media hora de reflexión» y que hubo «una pausa de desconexión».
En la siguiente conexión, la imagen era la misma, pero ya vio a la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas. Nada más conectarse, comenzaron diciendo que no iban a evacuar, algo que sorprendió a Polo, quien se preguntó «por qué decía eso, si nadie había hablado de eso». En ese momento, él respondió que mandaran un mensaje a la población.
SITUACIÓN «TENSA» POR FALTA DE DECISIONES
Polo ha aseverado que se expuso la «incertidumbre» que había sobre la presa de Forata, recalcando que «nunca se dijo que iba a colapsar». Aseguró que la situación fue «tensa» porque «no se tomaban decisiones».
En este sentido, ha declarado que escuchó al subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, insistir «varias veces» en que la ley amparaba para tomar cualquier medida, ya que ella «tenía dudas de si podía o no» hacerlo.
De acuerdo con el relato de Polo, llegó un momento en que el jefe de explotación llevó una hoja con el hidrograma de lectura y, al ver los datos de los calados, volvió a decir que enviaran un mensaje a la población indicando que se subieran a los pisos altos. Según Polo, debían manejar otra información porque en ese momento decidieron enviar dos mensajes: uno acotado a la zona de la que se estaba hablando y otro al resto de la población. A las 18:00 horas hubo una desconexión.
Relató que en todas las presas hay personal con el que se está en contacto y que en la de Forata ese contacto era «permanente», existiendo una gran tensión entre el personal porque «se juegan la vida».
Polo también habló por teléfono con varios alcaldes, señalando que la información que proporcionaba estaba a disposición de todos, ya que estaban en el Plan de emergencia de inundaciones, que incorpora la cartografía nacional, y daba por hecho que Emergencias transmitía toda esta información porque es quien tiene que darla a los municipios.
BARRANCO DEL POYO
Sobre las siete menos cuarto, alguien -que no ha especificado- subió con el aviso del barranco del Poyo. Era un caudal importante, pero congruente con todo lo que estaba pasando. Pasadas las 19:00 horas, Emergencias les vuelve a conectar al Cecopi y se dan cuenta de que no se ha enviado el mensaje. Entonces, Polo dijo: «¿pero no habéis mandado el mensaje?».
La consellera llegó a leer un mensaje y preguntó si les parecía bien, a lo que él respondió: «no me parece bien, pero que manden algo», con el micro cerrado. Volvieron a decir que iban a enviar dos mensajes. Esa conexión no debió durar mucho, ha comentado Polo, quien hizo referencia a que recibió una llamada del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, a quien le trasladó «el problema» de que en ese Cecopi nadie tomaba ninguna decisión.
