PAMPLONA, 18 Sep. (EUROPA PRESS) – La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha manifestado este jueves que «una presidenta que miente para intentar demostrar su honradez lo único que hace es aumentar las sospechas de corrupción». Esta declaración llega tras la publicación de cuatro informes de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra.
Críticas a la gestión de la presidenta Chivite
Ibarrola ha señalado que la presidenta de Navarra, María Chivite, «miente sobre las conclusiones de lo que dice Comptos». Añadió que también «miente sobre lo que ha dicho la Oficina Anticorrupción, que no ha dicho que no hay delito y que no hay corrupción». Además, afirmó que Chivite ha engañado sobre los motivos por los que no se le ha permitido personarse en la causa y que ha falseado el número de reuniones con Antxon Alonso.
La dirigente de UPN ha considerado que estamos ante «el mayor escándalo de posible corrupción en Navarra desde hace 30 años» y ha subrayado que «Chivite ha terminado adjudicando 76 millones de euros a Cerdán». A su vez, ha destacado que Santos Cerdán sigue en prisión, y que Ramón Alzorriz está apartado, mientras que la presidenta «sigue siendo incapaz de dar explicaciones a todo esto», lo que considera «un insulto a todos los navarros».
Críticas por falta de transparencia
Para Ibarrola, no se puede entender que Chivite «diga, ante todo este escándalo, que ‘nos han puesto un poco colorados'». La presidenta de UPN ha criticado que se despache con una modificación de la ley de Contratos, que a su juicio, «no es garantía de nada porque ha incumplido reiteradamente en lo que estamos tratando de investigar».
Asimismo, ha acusado a la presidenta de «ocultar información», citando que en el Parlamento «ocultó la información de más de 7 meses de sobrecoste en la obra de Belate». Turas también ha esgrimido que «esquiva toda explicación de Cerdán, no comparece en la comisión de investigación, y ha puesto toda la maquinaria del Gobierno a desacreditar los informes que no le gustan».
Acciones de la Guardia Civil y la UCO
Ibarrola ha destacado que las investigaciones de la UCO no se centran en «irregularidades administrativas para modificar pliegos de contratos», remarcando que «cada día conocemos informaciones más graves» sin que nadie asuma responsabilidad en el escándalo. «Cada día aumentan las sospechas de posible corrupción en torno a su Gobierno», ha apuntado.
Relaciones políticas y acusaciones indirectas
La presidenta de UPN también ha señalado que Chivite «tiene sus 30 escaños asegurados para pactar todo con EH Bildu y sus socios de Gobierno», sugiriendo que no siente la necesidad de comunicarse con UPN. «No puede alardear una presidenta del Gobierno de diálogo cuando al grupo mayoritario nos da sistemáticamente con un portazo en las narices», ha criticado.
Respecto a si considera a Chivite una presidenta corrupta, Ibarrola aclaró que «yo no he dicho que la considere corrupta nunca jamás; ella dice que se lo decimos y no lo he dicho nunca». Insistió en que «si es corrupta o no, lo tendrá que determinar la investigación de la Guardia Civil y la Justicia», pero reafirmó que la trama la acorrala y que Chivite no ha proporcionado explicaciones satisfactorias sobre la adjudicación de una obra de 76 millones de euros a una empresa creada ad hoc.
Conclusiones de la líder de UPN
Ibarrola finalizó comentando que no realizará «un acto de fe» sobre las afirmaciones de Chivite de no ser corrupta y que sorprende que se hayan encargado informes que posteriormente se desacreditan, dejando entrever que la futura auditoría externa podría tener sesgo. «Los informes de la OANA son demoledores», concluyó.
