Lima (EFE) – La Junta Nacional de Justicia (JNJ), el máximo órgano de control de la Judicatura peruana, suspendió este viernes de su cargo durante seis meses a la Fiscal de la Nación (fiscal general), Delia Espinoza. Horas antes, ella había ratificado que, si los magistrados concretaban esta medida, pueden «terminar en la cárcel».
La suspensión de Espinoza fue promovida por la JNJ en castigo por haberse rehusado a ceder su cargo a su predecesora, Patricia Benavides, después de que el mismo órgano anulara la suspensión que pesaba sobre Benavides por 24 meses frente a los procesos por corrupción y tráfico de influencias que enfrenta.
La resolución, divulgada por medios locales y firmada por el presidente de la JNJ, Gino Ríos, está dirigida a la junta de fiscales supremos, a quienes informa de la decisión adoptada por el pleno del organismo, después de una audiencia celebrada en la mañana de este viernes a la que Espinoza decidió no asistir, a pesar de haber sido «debidamente notificada».
El 15 de septiembre, la JNJ abrió un procedimiento disciplinario ordinario contra Espinoza por presuntamente haber cometido faltas graves y muy graves e infringir la ley de carrera fiscal al no ejecutar la resolución administrativa que restituía a su antecesora, la ex fiscal general Patricia Benavides, como titular del Ministerio Público y la reincorporaba como fiscal suprema titular.
Tras una serie de enfrentamientos, y la ratificación por parte de la Junta de Fiscales Supremos del nombramiento de Espinoza como fiscal general, en agosto pasado Benavides fue reincorporada solo como fiscal suprema.
En respuesta, Cabrera planteó una «medida cautelar de suspensión preventiva» mientras se tramita un procedimiento disciplinario contra Espinoza, que puede determinar su suspensión o destitución definitiva del cargo, según especificó.
Espinoza defiende sus fueros
Tras la breve sesión de la JNJ, Espinoza emitió este viernes un pronunciamiento ante los medios, en el que señaló que esperaba que los magistrados respondan a los «diversos escritos» que ha presentado su defensa legal por considerar que está siendo sometida a un «procedimiento plagado de ilegalidades».
«Ninguna persona puede venir a decir que tenga yo vínculos con la corrupción», enfatizó, antes de indicar que, durante su gestión, se iniciaron investigaciones «contra los más altos funcionarios» del Estado y que «cuando se comenzaron a ver los primeros frutos» de su trabajo, «los ataques empezaron y arreciaron».
Además, añadió que confía en que los miembros de la JNJ rechazarán su suspensión, porque «de lo contrario van a seguir acumulando infracciones constitucionales y delitos». «Si se me quiere sacar por hacer mi trabajo correctamente, responderán ante la historia», sostuvo, antes de añadir que su eventual suspensión concretará «un sometimiento del Ministerio Público» ante la JNJ.
Fiscal sabe que «incomoda» al poder político
Espinoza, que ha criticado a la JNJ por no haber destituido a su presidente Gino Ríos tras descubrirse que había ocultado una antigua condena por violencia de género, aseguró que continuará con la lucha, aunque sabe «definitivamente» que es «incómoda» y no es «conveniente para el poder político».
La fiscal también exigió a las autoridades que se «resguarde su integridad y su vida», reconociendo que es «consciente de que cuando se lucha contra la corrupción el riesgo es mayor». «Nunca voy a pactar», remarcó, antes de subrayar que «jamás se ha visto que haya un atropello de esta naturaleza» en el Ministerio Público y que, como ya ha expresado en otras oportunidades, «los que cometen un delito van a terminar en la cárcel».
