
VALÈNCIA, 22 Sep. (EUROPA PRESS) – La vicepresidenta primera y portavoz del Consell, Susana Camarero, ha considerado de «gravísimas» las declaraciones de la delegada de Gobierno, Pilar Bernabé, sobre presuntos fallos en las pulseras de protección a víctimas de violencia de género y ha exigido que tanto ella como responsable en la Comunitat Valenciana como el Ejecutivo central «reconozcan el fallo» y «den soluciones»: «Me parece muy irresponsable minimizar el problema».
Bernabé ha defendido este lunes la eficacia del servicio de seguridad de las pulseras para maltratadores y ha asegurado que «hay 20.000 mujeres que han pasado por las pulseras, ni una sola ha fallecido con la pulsera puesta, a pesar de que hemos visto otra vez manipulaciones y mentiras del Partido Popular».
Preguntada por estas declaraciones durante la rueda de prensa posterior a la reunión del pleno del Consell, Camarero ha calificado estas afirmaciones de «gravísimas» y ha catalogado de “chapuza” el contrato.
CHAPUZA DE CONTRATO
En este sentido, ha asegurado que se trata de una «chapuza» lo ocurrido con este nuevo contrato del Gobierno central, al que ha criticado por «no reconocer» el fallo: «No se puede tolerar que no se reconozca esa chapuza», ha afirmado Camarero, reprochando además que este fallo venga del Gobierno de Pedro Sánchez, que «se presentó diciendo que era el Gobierno más feminista de la historia» y que «está poniendo en peligro a las mujeres».
Camaraero mencionó que «es el gobierno que aprobó la ley del ‘solo sí es sí’, que ha permitido la liberación de violadores y ha provocado la reducción de condenas para muchos de ellos”. También criticó que “han dejado indefensas y desprotegidas a las víctimas».
RIESGO PARA LAS MUJERES
Camaraero subrayó que estas pulseras son medidas de «alejamiento grave» y que, por lo tanto, «las mujeres que tienen estos dispositivos corren riesgo, sus vidas corren riesgo». Y añadió: «Me parece muy irresponsable minimizar el problema».
Respecto a la situación en la Comunitat, la portavoz del Consell ha indicado que se calcula que hay alrededor de 500 mujeres que usan estas pulseras, aunque subrayó que «el dato que hay que pedir es a la delegada del Gobierno, como responsable de estas pulseras».
NINGUNA COMUNICACIÓN
Camaraero ha destacado la necesidad de que Bernabé explique «por qué no se nos ha comunicado, ni a la consellería responsable ni a las entidades que protegen a las mujeres». Dijo: «Deberíamos haberlo conocido para poder reforzar, atender y coordinar a las mujeres con estas pulseras y evitar posibles problemas».
Finalmente, insistió en que «hay que asumir responsabilidades y buscar soluciones». Afirmó que en el debate sobre la violencia contra las mujeres «no caben medias tintas» y que cuando hay un error reconocido, como lo ha hecho el Observatorio del Consejo General del Poder Judicial, «hay que ser responsables y buscar soluciones, no taparlo y silenciarlo”.
