Las autoridades de la Franja de Gaza, controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han anunciado el cese de operaciones de dos hospitales situados en la ciudad de Gaza, en medio de la intensificación de la ofensiva a gran escala lanzada por Israel para tomar el control de la localidad, ubicada en el norte del enclave palestino. Esta situación crítica ha suscitado preocupaciones sobre el acceso a la salud y la ayuda humanitaria en la región.
Destrucción y cierre de hospitales
El Ministerio de Sanidad gazatí ha indicado en un comunicado que «el Hospital Infantil Al Rantisi y el Hospital Oftalmológico San Juan han quedado fuera de servicio debido a los ataques contra sus alrededores, además de la destrucción del Centro de Ayuda Médica de la ciudad de Gaza». Esto ocurre apenas unos días después de que las autoridades acusaran a Israel de un «ataque directo» contra el hospital infantil, que causó daños graves.
Estos dos centros son los únicos que cubren sus especialidades, y se ha reiterado que «la ocupación está atacando de forma deliberada y sistemática el sistema sanitario en la Franja de Gaza, como parte de su política genocida». Se hace hincapié en que «todas las instalaciones médicas y hospitales carecen de rutas seguras para que lleguen los pacientes y los heridos».
Condiciones críticas para pacientes y heridos
Las autoridades han manifestado que «los pacientes y los heridos enfrentan dificultades extremas para llegar al hospital de campaña jordano y al Hospital Al Quds, debido a los ataques». Por lo tanto, han hecho un llamado «a todas las autoridades relevantes» para que «brinden protección a las instalaciones sanitarias y al personal médico».
Bloqueo y escasez de ayuda humanitaria
La oficina de prensa de las autoridades gazatíes ha recalcado que Israel «sigue cerrando el conocido como paso de Zikim por décimo día consecutivo», impidiendo la entrada de camiones a través del mismo, al tiempo que se reduce la entrada por los pasos de Kerem Shalom y Kissufim, que también han estado cerrados recientemente. Esto se ha calificado como «una política sistemática para generar el hambre».
La Franja de Gaza necesita más de 600 camiones de ayuda a diario para cubrir las necesidades mínimas de más de 2,4 millones de personas, enfrentándose a un colapso casi total de la infraestructura a causa de la guerra. «Hacemos a la ocupación y a sus aliados totalmente responsables de este creciente desastre humanitario», han afirmado las autoridades, pidiendo que la comunidad internacional adopte medidas inmediatas.
Impacto de la ofensiva israelí
La ofensiva israelí contra la Franja, lanzada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, ha dejado hasta la fecha más de 65.300 palestinos muertos y cerca de 167.000 heridos, según las autoridades gazatíes. Este escenario ha suscitado denuncias internacionales sobre las acciones del Ejército de Israel, especialmente en torno al bloqueo a la entrega de ayuda humanitaria a la población civil, que se encuentra en una situación cada vez más desesperada.
