La isla de Tenerife ha culminado en la tarde de este viernes el simulacro de erupción volcánica en Garachico, una iniciativa enmarcada en el programa europeo EU-Modex de protección ante las emergencias. Este ejercicio es considerado el primer simulacro de erupción volcánica a gran escala realizado en España y ha contado con la participación de más de 1.000 efectivos nacionales e internacionales, buscando poner a prueba la capacidad de respuesta ante una crisis volcánica.
Evaluación y resultados
A pesar de que se reconoce que hay un «margen de mejora», la isla ha calificado la prueba como «exitosa» gracias a su capacidad organizativa y logística. La presidenta insular señaló que, con los datos recogidos durante el simulacro, se procederá a una evaluación técnica en profundidad que permitirá identificar fortalezas, necesidades de ajuste y mejoras operativas. Los resultados serán integrados en los planes operativos del Cabildo y estarán a disposición de las instituciones insulares y nacionales, así como de los organismos europeos implicados.
El presidente del Consorcio EU-MODEX LOT 4, Bogdan Pop, expresó su satisfacción con el trabajo realizado durante el simulacro, destacando «la plena implicación a todos los niveles» para poner en práctica la planificación y organización de un evento de tal magnitud. “Hoy estaremos mejor preparados”, añadió.
Compromiso con la seguridad
La consejera de Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, también felicitó a todos los integrantes del simulacro, los cuales han demostrado su capacidad de reacción y trabajo. «No solo nos preocupa, sino que nos ocupa la población de Tenerife, y hoy hemos demostrado que estamos mejor preparados para emergencias de estas características», afirmó.
El viceconsejero de Emergencias del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo, celebró la conducta ejemplar de la ciudadanía, indicando que esto «demuestra la importancia de unir voluntades para estar mejor preparados ante las emergencias». La evaluación de planes y estrategias de emergencias es esencial para probar tanto la coordinación como la capacidad operativa.
Ejercicios de alta complejidad
El ejercicio de riesgo volcánico EU MODEX Tenerife 2025 incluyó la ejecución de 13 ejercicios de alta complejidad técnica, tanto de campo como de mesa, en una extensión de aproximadamente 30 kilómetros cuadrados en el municipio de Garachico, desde las 8:00 hasta las 14:00. Se simuló una evacuación de la zona del Muelle Viejo de Garachico, afectando a alrededor de 200 personas, aunque la erupción simulada afectó a un total de 1.877 habitantes, dos centros educativos y 338 viviendas que quedaron sepultadas por la lava en el contexto de este simulacro.
Desde el Instituto Geográfico Nacional, Itahiza Domínguez, destacó la relevancia de esta experiencia, que se llevó a cabo en calma y priorizando una perspectiva realista. «Todo ello ha permitido comprobar la capacidad de acercar el lenguaje científico, a veces complicado, a administraciones y equipos de seguridad», explicó.
Escenarios simulados
Los escenarios abarcaron desde evacuaciones masivas hasta incidentes secundarios como fugas de gases, búsqueda de desaparecidos, atención prioritaria a personas con movilidad reducida y evacuación de animales. Estos simulacros permitieron evaluar la interoperabilidad entre instituciones y cuerpos de seguridad, así como la eficacia de los protocolos de actuación establecidos.
Entre las innovaciones, se destacó la activación del sistema ES-ALERT, una herramienta oficial de comunicación de emergencias que permite enviar mensajes directos a los teléfonos móviles de la población afectada. El simulacro contó con la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Consorcio de Bomberos de Tenerife, la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Canaria, Protección Civil, Cruz Roja y organismos científicos como el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el CSIC-IGME, y el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan). También participaron observadores y técnicos europeos bajo el marco del EU-MODEX.
Este operativo, recordaron desde el Cabildo, se enmarca en la estrategia de la Unión Europea para reforzar la cooperación y la preparación ante riesgos naturales, fortaleciendo la confianza mutua entre equipos europeos y estableciendo estándares de nivel internacional en la gestión del riesgo volcánico.
