La Plataforma Logroñesa para la Defensa de las Pensiones Públicas ha expresado su preocupación por la «ofensiva de ciertos partidos políticos o de sectores económicos» que buscan generar un clima de enfrentamiento intergeneracional entre jóvenes y mayores. Según denunciaron, estos intentos tienen como objetivo justificar la reducción de las pensiones y promover planes de pensiones privados.
Aún así, tanto el portavoz de la Plataforma, Pedro Gómez, como el secretario, Pablo Benito, reconocen que «el verdadero problema de los jóvenes no son las pensiones de los mayores, sino los bajos salarios que perciben». En una rueda de prensa, recalcaron que «las pensiones públicas son viables y sostenibles» siempre que se mantenga un crecimiento económico, haya fuerza laboral y aumenten los salarios, enfatizando que «los mayores no tenemos la culpa, pero cala el mensaje equivocado».
La Plataforma ha relanzado sus principales demandas y protestas a las puertas del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra el próximo miércoles 1 de octubre. También anunciaron su participación en una manifestación en Madrid el 25 de octubre a las 12:00 horas, en defensa de las pensiones, así como sus reuniones sabatinas en la plaza del Ayuntamiento de Logroño, donde continuarán defendiendo sus posiciones. «Posiblemente tengamos que hacer mucho más», añadieron.
«NO SOMOS PARÁSITOS»
En su defensa de las pensiones, Gómez aclaró: «Queremos que quede claro que no nos estamos comiendo las pensiones de nuestros nietos. Desde luego que no somos parásitos». Además, resaltó que «los inmigrantes no les quitan los puestos de trabajo», a pesar de «lo que puedan escuchar».
El portavoz apuntó que muchos jóvenes entre 18 y 30 años creen que «se invierte mucho en la Seguridad Social» y en obras públicas, pero sienten que se gasta en ellos «poco». No obstante, Gómez destacó que «nada de ello se ajusta a la realidad, porque tanto para jóvenes como para mayores hay mucho dinero invertido».
Se afirmó que las pensiones, que costaron alrededor de 200.000 millones de euros, no se consideran viables por algunos, aunque Hacienda estima que por cada euro invertido en pensiones, se recuperan 0,47 euros a través de tributos y tasas, como cotizaciones, IVA e IRPF. «No debemos olvidar que jubilados y pensionados siguen pagando los impuestos que les corresponden», subrayó Gómez.
El impacto de las pensiones en la economía española también es significativo: en 2023, las pensiones equivalieron a aproximadamente el 8% del PIB nacional y el consumo correlativo generó un 7% de la producción total. «Un dato importante es que 5,9 millones de pensionistas activaron alrededor de 1,3 millones de empleos equivalentes a tiempo completo, además de desempeñar un papel vital en el cuidado de nietos», destacó Gómez. «Se estima que cerca del 50% de los abuelos realizan este trabajo, aunque no está cuantificado». Durante momentos de crisis, las pensiones han sido «el único ingreso que entra a muchas familias con problemas económicos», señaló.
De cara al futuro, se pronostica que para el año 2050 habrá aproximadamente 11 millones de jubilados en España, cuyos consumos requerirán 2,4 millones de empleos, es decir, un 10-11% del total de empleo proyectado. Este aumento es factible siempre que la economía continúe creciendo y la oferta laboral se fortalezca, ya sea por la participación de inmigrantes o aumentar la productividad.
La Plataforma también resaltó la labor de los inmigrantes, que representan el 25% del PIB per cápita en el país. «Son personas que realizan trabajos esenciales; sin su contribución, muchas labores en el campo no se realizarían», afirmaron. En este contexto, rechazaron la propuesta de Vox de deportar hasta 8 millones de inmigrantes, considerándola «sin base económica, ya que el aumento de la emigración responde a una mayor actividad económica y a la necesidad de mano de obra».
Por su parte, Pablo Benito mostró su descontento ante la «campaña mediática» que enfrenta a mayores y jóvenes en un escenario de trabajo precario, intentando convencer a los jóvenes de que, en esencia, el problema radica en los mayores. «La Seguridad Social no está en quiebra, entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2025 hubo un superávit de 2.365 millones de euros, excluyendo la tasa intergeneracional», reveló.
No obstante, Benito observó que el verdadero problema no es que los jóvenes trabajen o que los mayores cobren pensiones, sino que «nosotros, como mayores, hemos cumplido con el contrato social: hemos cotizado para pagar las pensiones de nuestros mayores con la expectativa de recibir lo mismo, no al margen del problema sistémico que afecta a la juventud».
BRECHA ENTRE RICOS Y POBRES
Desde la Plataforma se ha puesto de manifiesto que «la brecha entre ricos y pobres en España es abismal; el 10% más rico acumula el 60% de la riqueza del país, lo que sitúa a España entre los países más desiguales de la Unión Europea». Se enfatiza que las pensiones públicas «reducen el riesgo de pobreza en 16,4 puntos potenciales y benefician a 7,8 millones de personas». En 2014, uno de cada cinco hogares españoles dependía de los ingresos de una pensión.
Por último, insistieron en la necesidad de abordar el tema de las «pensiones máximas y de salarios máximos», dado que solo el 1,6% de los jubilados españoles recibe la pensión máxima. Más del 59,19% de la población jubilada tiene pensiones por debajo del salario mínimo, y más de la mitad de ellos recibe menos de 1.000 euros al mes. «Es crucial usar indicadores comparables», concluyó Benito.
