PALMA 30 Sep. (EUROPA PRESS) – Vox ha tumbado este martes el decreto ley de medidas urgentes para acelerar proyectos estratégicos, y lo ha hecho, en palabras del diputado de Vox Sergio Rodríguez, «con dolor», aunque asegurando que «no es un portazo, sino un continuar».
La negativa de los de Santiago Abascal a prestar apoyo al decreto ha propiciado así la segunda derrota parlamentaria de Prohens, tras el rechazo de Vox al techo de gasto el año pasado que provocó la retirada de los Presupuestos autonómicos de este año.
«No es un portazo en las narices ni muchísimo menos. Es un continuar para depurar este decreto y volverlo a traer cuando pueda ser aprobado. En algún momento tendrán que aceptar que el voto de la ciudadanía fue para enviar a éstos a la oposición y para decir que ustedes y nosotros nos tenemos que entender. Para entenderse hay que sentarse y hablar», ha argumentado Rodríguez.
El voto en contra de Vox, aunque el portavoz adjunto no ha hecho referencia directa, ha estado motivado por la negativa de los ‘populares’ a aceptar la toma en consideración de la propuesta de reforma educativa de Vox respecto a la vehicularidad del castellano en la educación.
Cabe recordar que el decreto incluía, además, una disposición adicional para establecer una moratoria en la implantación de instalaciones fotovoltaicas en suelo rústico, así como la creación de la unidad aceleradora de proyectos, que se integrará en la Oficina de Planificación y Coordinación de Inversiones Estratégicas, actuando como unidad técnica de apoyo para impulsar, apoyar y acompañar proyectos PEIE privados.
El voto de Vox no ha sido revelado hasta el último momento del debate, cuando ha llegado su turno de intervención, siendo el último después de quienes han hablado a favor o en contra sin posibilidad de réplica. A lo largo de toda la sesión parlamentaria, se han podido ver encuentros y conversaciones entre los miembros del Govern y los diputados de PP y Vox.
Contenido del Decreto
En cuanto al decreto, el vicepresidente primero y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha señalado que el decreto no es un trámite más. «Es una herramienta decisiva para el futuro de Baleares y nos tiene que permitir facilitar la transformación de nuestro modelo económico, diversificar nuestra actividad productiva y avanzar hacia una economía más robusta, más generadora de valor añadido y más sostenible», ha argumentado el conseller.
Costa ha indicado que el decreto nace con la vocación de acompañar y acelerar inversiones que permitan diversificar y fortalecer el tejido empresarial, garantizando que el bienestar construido gracias al turismo se consolide y amplíe a través de nuevos segmentos o sectores emergentes. «Queremos poner alfombra roja a los proyectos que verdaderamente transformen el modelo económico de nuestras Islas», ha afirmado.
En relación al contenido del decreto, el diputado del PP, Jordi López, ha defendido el paso «de un sistema lento y desordenado a un modelo ágil, transparente y eficaz». Para el ‘popular’, no se trata de abrir la puerta a cualquier inversión, sino de atraer proyectos de calidad que transformen el modelo económico y generen un impacto positivo para la sociedad. «Lanzamos un mensaje alto y claro a los emprendedores y empresas de que Baleares es un territorio competitivo y abierto a la inversión de calidad. Y a los ciudadanos les decimos que nuestro gobierno trabaja para crear empleo de calidad», ha concluido.
Para el diputado del PSIB, Llorenç Pou, el decreto es «una propuesta a favor de la especulación urbanística y un modelo para engordar la burbuja inmobiliaria». El socialista ha argumentado que el texto no representa un cambio de modelo, sino que supone «pasar por encima de los planeamientos urbanísticos en industria y educación» y ha puesto como ejemplo la declaración de proyecto estratégico la implantación de la facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo, «que presentó los papeles seis días después de aprobarse el decreto».
El mismo ejemplo ha utilizado el diputado de MÉS per Mallorca, Ferran Rosa, quien ha criticado que haya proyectos que «merecen alfombra roja» y que en esencia el decreto es «regalar derechos urbanísticos a intereses privados sin pedir informes a nadie».
El diputado de MÉS per Menorca, Josep Castells, ha llamado la atención sobre el hecho de que la alfombra roja a los grandes proyectos discrimina a los pequeños, mientras que para el diputado de Unidad Podemos, José María García, el decreto supone eliminar controles de la administración y dar «manga ancha» a determinados proyectos.
La oposición en bloque ha criticado igualmente que el decreto incluya la cuestión relativa al traslado de residuos de Ibiza a Mallorca. El diputado del PSIB, Llorenç Pou, ha acusado al vicepresidente Costa de «pasar de puntillas por este asunto».
