Madrid, 29 Sep. (EUROPA PRESS) – La misión de observadores electorales que ha supervisado las elecciones parlamentarias de este domingo en Moldavia ha destacado «el compromiso» de los electores con la democracia a pesar de los «graves casos de injerencia» por parte de Rusia, que se han manifestado a través de la financiación ilegal, la desinformación y los ciberataques.
Compromiso con la democracia
“Las elecciones parlamentarias en Moldavia demostraron un alto nivel de compromiso con la democracia en medio de amenazas híbridas sin precedentes provenientes de Rusia”, ha señalado Paula Cardoso, coordinadora de la misión. La delegación, integrada por miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) y el Parlamento Europeo, ha subrayado que, a pesar de la influencia rusa, «la tenacidad democrática de la nación prevaleció».
Mejoras y desafíos
Aunque las últimas reformas han traído «mejoras clave» para garantizar la viabilidad de estas elecciones, especialmente en lo relacionado con la financiación de campañas y la definición de corrupción electoral, los cambios frecuentes en esta legislación han dañado su efectividad. Las elecciones de este domingo se llevaron a cabo no solo en un ambiente de «ataques híbridos sin precedentes», sino también bajo una profunda polarización acerca del futuro geopolítico del país, que finalmente se inclinó nuevamente hacia quienes prefieren seguir el camino hacia Europa en lugar de reanudar lazos con Rusia.
Transparencia y eficiencia
“En este contexto, las autoridades electorales se prepararon profesionalmente para las elecciones y fueron transparentes en su trabajo a todos los niveles”, afirma la misión observadora. Sin embargo, algunas decisiones partidistas en temas controvertidos han puesto en duda su imparcialidad e independencia. “Las disputas electorales se gestionaron, en general, con eficiencia, pero algunas decisiones judiciales han demostrado diferentes interpretaciones de la nueva legislación que afectaban la elegibilidad de los partidos”, amplía el informe.
Reacciones ante la injerencia
Chris Said, jefe de la delegación de la PACE, ha señalado que “ni siquiera una injerencia sin precedentes” ha podido “descarrilar la trayectoria europea de Moldavia”. No obstante, ha reconocido que la suspensión de última hora de algunos partidos y los problemas para votar en Transnistria pudieron «desanimar» a la población.
Resultados de las elecciones
Durante el día de las elecciones, se observó un proceso electoral que se desarrolló sin contratiempos y sin irregularidades notables, gracias al alto nivel de competencia demostrado por el personal electoral. Michael Gahler, jefe de la representación del Parlamento Europeo, enfatiza que “respetamos la libre elección de los moldavos para determinar su futuro, algo que la Federación Rusa no hace”, acusando a Moscú de una campaña organizada de compra de votos, desinformación a través de redes sociales, financiación ilícita e intimidación a periodistas.
El Partido de Acción y Solidaridad (PAS) ha logrado revalidar la mayoría legislativa, lo que contrasta con la mayoría de encuestas que predecían un Parlamento muy fraccionado, con una notable presencia de actores afines a Moscú. Entre ellos, el Bloque Patriótico (BP), encabezado por el expresidente moldavo Igor Dodon, ha conseguido 26 escaños, frente a los 55 del PAS. Además, han logrado representación el Bloque Alternativo, con 8 escaños, y Nuestro Partido —euroescéptico y rusófilo—, con seis, los mismos que Democracia en Casa, defensor de la unión con Rumanía.
