El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha subrayado la importancia de que Europa implemente cuotas a las importaciones de productos, afirmando que «la época de la ingenuidad se ha acabado». Estas declaraciones fueron realizadas durante la conferencia ‘La colaboración público-privada, eje de transformación y de futuro’, en el contexto de una visita institucional al Ayuntamiento de Mollet del Vallès (Barcelona).
MOLLET DEL VALLÈS (BARCELONA), 3 (EUROPA PRESS)
Durante su intervención, Hereu hizo hincapié en la necesidad de fomentar el comercio internacional, pero subrayó que la implementación de cuotas es fundamental. Estas medidas se enmarcan dentro del principio de autonomía estratégica, que también implica no permitir «la desaparición de centros productivos estratégicos».
El ministro destacó que la industria europea no debería depender de subvenciones, sino que debe ser estimulada para que se vuelva más competitiva. «Ha llegado la hora de generar grandes grupos europeos con capacidad y tamaño para competir en el mundo», declaró.
«Ahora Europa empieza a tener conciencia de que debemos espabilar», añadió, insistiendo en la necesidad de impulsar la innovación de las empresas europeas. Hereu enfatizó también que «la democracia es un movimiento minoritario en el mundo», y afirmó que lo que toca ahora es defender la democracia frente a los movimientos autoritarios que están en crecimiento. Estos movimientos, según él, utilizan la fuerza y promueven la idea de que un mando fuerte y autoritario produce más resultados, es más eficaz y más eficiente.
He aquí un llamado a la responsabilidad por parte de Europa: «Desde la democracia, y el respeto a las reglas, somos capaces de sumar para ser más productivos, más competitivos y más industriales», aseguró Hereu. A continuación, manifestó que «Europa es un proyecto que está amenazado» y la solución radica en regresar a los orígenes de la evolución del continente, un proceso que está conectado a las diversas revoluciones industriales que han tenido lugar a lo largo de la historia.
Finalmente, el ministro concluyó su intervención afirmando que Europa «está en un momento en que, por el entorno general, se la juega del todo», instando a una reflexión profunda sobre el futuro económico y social de la región.
