La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, entrega la medalla de Oro 2025 a la presidenta de Heraldo de Aragón, Paloma de Yarza López-Madrazo, en un Pleno extraordinario celebrado el 4 de octubre de 2025. Durante la ceremonia, Paloma de Yarza hizo un llamado a «frenar el deterioro institucional que socava la democracia» y a defender «la pluralidad de opiniones».
Un reconocimiento especial
En su discurso, Paloma de Yarza destacó que «no puede haber mayor orgullo para un zaragozano que recibir esta distinción, que no solo trata de reconocer el talento profesional y personal, sino que aprecia la vinculación sentimental y afectiva del galardonado con esta ciudad, mi ciudad».
La premiada subrayó su «pasión por Zaragoza», ciudad en la que creció y donde se casó con Jorge Clúa, fallecido hace tres años. Clúa dejó su carrera en Barcelona para que sus hijos pudieran arraigarse en la capital aragonesa. «Soy muy feliz en esta mi ciudad, he vivido sus cambios, su transformación, evolución y crecimiento», añadió.
Un legado familiar y profesional
Paloma de Yarza también reflexionó sobre su familia, que tiene raíces en Zaragoza desde el siglo XVII. Mencionó a sus bisabuelos, Antonio Mompeón Motos, uno de los grandes impulsores de Heraldo, y José de Yarza Echenique, arquitecto municipal asesinado en 1920.
Heraldo de Aragón, como afirmó, nació hace 130 años «en medio de muchos avatares» y ha estado comprometido con «la defensa de Zaragoza». «Heraldo es historia viva de Zaragoza y recorrer sus titulares es repasar con todo detalle la historia de la ciudad», destacó.
Compromisos y desafíos actuales
En su intervención, Paloma de Yarza también abordó los desafíos actuales. Alertó sobre la «postergación sin precedentes» que muchos jóvenes están sufriendo, donde «no encuentran un empleo estable y dignamente remunerado acorde a su formación». «Es tarea de todos facilitar que nuestros jóvenes puedan desarrollar sus proyectos de vida aquí», enfatizó.
Además, expresó su deseo de que Zaragoza sea un «espejo de una convivencia política tolerante, respetuosa y constructiva», donde la democracia consagrada en la Constitución de 1978 respire en todos los aspectos de la vida política.
Un reconocimiento a la valentía
La medalla de Oro otorgada a Paloma de Yarza es un reconocimiento a su valentía y compromiso. Chueca enfatizó que «Heraldo es mucho más que un diario, es memoria viva de Aragón» y atribuyó a Paloma el carácter de «gran embajadora de Zaragoza», subrayando su trabajo cercano y altruista por la comunidad aragonesa.
Al concluir su discurso, Chueca agradeció a Paloma de Yarza por «encarnar esos 130 años de servicio fiel y comprometido con Aragón», reafirmando que Heraldo de Aragón es «espejo, voz y memoria de nuestra tierra».
