La presidenta de Navarra, María Chivite, y la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, asistieron al acto simbólico de colocación de la primera piedra de la nueva línea eléctrica Tierra Estella-Muruarte. Este evento tuvo lugar el 6 de octubre de 2025 en la futura subestación de Oteiza y marcó el comienzo de una inversión significativa para el desarrollo energético de la región.
Inversión y objetivos del proyecto
Red Eléctrica, una filial de Redeia encargada del transporte y la operación del sistema eléctrico en España, ha comenzado las obras de esta línea eléctrica de 220 kV con una inversión de más de 25 millones de euros. Este proyecto ha sido declarado de interés foral por el Gobierno de Navarra y tiene como objetivo mejorar la calidad del suministro eléctrico para empresas y asociaciones, favoreciendo así el crecimiento económico en la zona.
Asistentes al acto
El acto contó con la participación de diversas autoridades, entre ellas, la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría; el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo; y el alcalde de Oteiza, Rubén Martínez Landa. Todos ellos subrayaron la importancia de esta nueva infraestructura.
Compromiso con el desarrollo industrial
Beatriz Corredor destacó que estas infraestructuras son fundamentales en un momento de oportunidad para la industria en Europa y España. Reiteró el compromiso de Red Eléctrica con Navarra, afirmando que se dotará a la región de las capacidades necesarias para atraer inversiones.
Por su parte, María Chivite señaló que esta nueva línea y la subestación que se construirá en Oteiza resolverán un déficit energético histórico en Tierra Estella. Indicó que Navarra es la comunidad más industrializada de España, implicada en la descarbonización industrial y con la necesidad de contar con la infraestructura eléctrica adecuada para facilitar nuevos proyectos industriales electrointensivos.
Puntos clave del nuevo eje eléctrico
Carlos Ros, presidente de Laseme, celebró el inicio de las obras, afirmando que la subestación no solo abordará el déficit energético, sino que se convierte en una oportunidad única para la reindustrialización de la comarca. El nuevo eje contempla una línea de 30 km entre la subestación en Oteiza y la de Muruarte, diseñada para satisfacer necesidades técnicas, sociales y medioambientales, garantizando un impacto reducido.
Además, las nuevas instalaciones facilitarán la evacuación de proyectos renovables en una zona con alto potencial eólico, reforzando la integración de energía renovable en el futuro sistema eléctrico. Se prevé que esta interconexión también refuerce el sistema eléctrico en relación con el nuevo eje Navarra-País Vasco de 400 kV que está proyectado, convirtiéndose en un pilar estratégico para la nueva interconexión con Francia a través del Golfo de Bizkaia.
