PALMA, 18 Oct. (EUROPA PRESS) – El Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Palma celebrará desde el próximo viernes el juicio con jurado popular contra la madre y el tío de un bebé que murió tras ser arrojado nada más nacer a un contenedor en Porto Cristo en noviembre de 2023.
La Fiscalía les acusa de asesinato y pide que sean condenados a prisión permanente revisable. Además, el Ministerio Público acusa a una tercera persona, presente en los hechos, de omisión del deber de socorro y reclama una multa de 5.400 euros.
El juicio comenzará el viernes a las 09:30 horas con la constitución del jurado, seguido de la vista pública que incluirá la lectura de los escritos de las partes por el letrado de la Administración de Justicia, la explicación de los mismos al jurado por las partes, la proposición de prueba e interrogatorio de los acusados.
Los hechos juzgados ocurrieron el 3 de noviembre de 2023, cuando, según el escrito de acusación, la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaban su hermana y su cuñado, tío del bebé. Tras dar a luz, y a pesar de encontrarse cerca de un centro hospitalario, la madre entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor cercano y huir del lugar.
El Ministerio Público sostiene que tanto la madre como el tío eran plenamente conscientes de que el bebé estaba con vida y «con la intención de acabar con la misma o al menos aceptando la posibilidad de que el resultado mortal podía producirse sin la necesaria asistencia médica».
La Fiscalía señala que como consecuencia de ese acto, la recién nacida, que, según afirma, estaba viva en el momento del nacimiento, sufrió una parada cardiorrespiratoria multifactorial, así como un traumatismo craneal perimortal moderado, provocado por la caída al suelo tras salir del cuerpo de su madre o por el traumatismo sufrido al caer al contenedor, lo que le causó la muerte. Respecto a la tercera persona implicada, el Ministerio Público sostiene que «no hizo nada ni avisó a persona alguna ni solicitó asistencia médica».
ARROJADA A UN CONTENEDOR
Los hechos se remontan al 3 de noviembre de 2023, cuando varias llamadas alertaron a los servicios de emergencias sobre el arrojo de un bebé en un contenedor de basura. Al lugar acudieron patrullas de seguridad ciudadana de la Policía Nacional y de la Policía Local de Manacor, quienes confirmaron que en el interior del contenedor se encontraba una recién nacida de más de seis meses de gestación envuelta en ropa.
En ese momento, una patrulla de la Policía Local trasladó al bebé a un centro hospitalario cercano, mientras otras patrullas de la Policía Nacional acordonaron la zona para proteger el lugar y recabar datos de los testigos.
El grupo de Policía Judicial de la Comisaría de la Policía Nacional de Manacor asumió las investigaciones, realizando una inspección ocular junto a la Policía Científica y tomando declaraciones testificales.
Los investigadores determinaron que en el lugar había un coche ocupado por al menos dos personas, y que una de ellas había arrojado al bebé dentro del contenedor. Inicialmente, las indagaciones apuntaban a que al hombre se le había caído la placenta al suelo al acercarse a los contenedores y que arrojó al bebé en un segundo intento.
Tras varias gestiones, se descubrió que en el coche se encontraban tres personas: la madre y los tíos de la recién nacida. Según los agentes, la madre se sintió indispuesta y dos familiares acudieron a recogerla a su domicilio. Los tres subieron al coche, donde la mujer dio a luz, y posteriormente se detuvieron junto a unos contenedores, donde el hombre arrojó al bebé al interior, a pesar de que un hospital estaba a menos de 500 metros de distancia.
La Policía estableció un dispositivo en torno a los investigados hasta proceder a su detención. En el momento del arresto, la madre presentaba una hemorragia interna y tuvo que ser trasladada en ambulancia a un hospital, donde quedó ingresada bajo custodia policial. Al día siguiente, se detuvo a la otra mujer y al hombre.
