MADRID, 24 oct. (EUROPA PRESS) – Iberdrola, Endesa y Naturgy han trasladado al Gobierno su «disposición» para ampliar el calendario de cierre de la central nuclear de Almaraz, cuya clausura del primer reactor está prevista para 2027, informaron fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Las compañías, propietarias de la planta nuclear extremeña, han remitido una carta, por primera vez de manera conjunta, al gabinete dirigido por Sara Aagesen, en la que muestran su deseo de alargar la vida útil de Almaraz.
No obstante, las mismas fuentes precisaron que en la misiva «no se notifica nada ni se avanza ningún tipo de actuación», recordando que el Ministerio «no ha cambiado su posición» y que, para estudiar cualquier ampliación de la vida útil de la central, la propuesta debe cumplir «las tres líneas rojas» marcadas por el Gobierno.
Las tres líneas rojas del Gobierno
Concretamente, estas tres líneas rojas pasan por: garantizar la seguridad de los ciudadanos desde una perspectiva radiológica, que no suponga un mayor coste para los ciudadanos y los contribuyentes, y que sea conveniente para garantizar la seguridad de suministro. En junio, Endesa e Iberdrola presentaron por carta al Ministerio una propuesta para extender la vida útil de las centrales nucleares, recibiendo también una respuesta por parte del gabinete.
La carta de junio no fue suscrita por Naturgy ni EDP, las otras dos compañías firmantes del protocolo de cierre alcanzado en 2019 entre las propietarias y Enresa, el cual fija un calendario para clausurar el parque nuclear entre 2027 y 2035.
Acuerdo para presentar «cuanto antes» solicitud de continuidad
Sin embargo, esta misma semana, el tema nuclear dio un nuevo giro después de que Iberdrola, Endesa y Naturgy acordaran trabajar en la gobernanza para presentar «cuanto antes» al Ministerio la solicitud formal de continuidad para Almaraz, antes de entregar la documentación al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
Fuentes de Iberdrola reafirmaron el compromiso de la compañía, que es el máximo accionista en Almaraz (53%), seguido de Endesa (36%) y Naturgy (11%), con la extensión de vida de la central. Tanto Iberdrola como Endesa han defendido la ampliación de la vida útil de las centrales nucleares, siempre que se den las condiciones propicias para ello, resaltando la ventaja económica para los consumidores, la seguridad de suministro y la garantía estratégica de autonomía del país.
Además, Naturgy ha respaldado en varias ocasiones una ampliación de la vida útil de Almaraz hasta 2030 para, posteriormente, replantear el futuro de la nuclear en España. No obstante, la fiscalidad que pesa sobre la nuclear ha sido uno de los grandes temas que las compañías han insistido en abordar al tratar la extensión de la vida útil. En este sentido, la Junta de Extremadura propuso recientemente rebajar la ecotasa autonómica para asegurar la continuidad de la central.
