SAN SEBASTIÁN, 27 Oct. (EUROPA PRESS) – El ex presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, ha asegurado que, «igual que Franco se murió en la cama, también ETA se murió en la cama», porque en cierta forma sus seguidores «buscaron la fórmula de adecuarse al nuevo tiempo». Ha considerado que este final ha dejado «secuelas» en Euskadi, como «un antiespañolismo» por parte de una porción de la sociedad.
Eguiguren ha presentado en San Sebastián su último libro, ‘Memorias Políticas. El infierno de la transición vasca. Reflexiones. El fin de ETA según ETA’, en un acto donde estuvo acompañado por el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, así como numerosos dirigentes socialistas.
En su intervención, ha recordado la «fase de agotamiento» de ETA en sus últimos años y cómo tuvo la «intuición» de que la actividad terrorista llegaba a su fin, lo que le valió «más de un reproche» de la clase política. «Yo creo que fui el primero que dijo ETA se acaba y, curiosamente, eso provocó una reacción en contra fuera de lo común porque parte de la derecha lo tomaron como una rendición frente a ETA», ha afirmado.
Sobre las conversaciones con la banda terrorista, aseguró que creía «firmemente que era el momento en el que se podía hablar», y consideró que hay «múltiples factores» que contribuyeron al final de ETA, además del diálogo, como «la Ley de Partidos, la eficacia de la Guardia Civil, el rechazo popular, y que apareció otro terrorismo incompatible con ETA», en alusión al yihadismo, aunque no lo citó expresamente. En esa línea, ha reconocido que «anímicamente» sufrió «el coste de las críticas que se me hicieron, todos me ponían a parir».
El ex dirigente socialista recordó que el dirigente de ETA Francisco Javier López Peña ‘Thierry’ reprochaba en privado a los socialistas: «no hemos ganado en Euskadi por vuestra culpa». Eguiguren también pensaba lo mismo «pero justamente había sido así, pero en sentido contrario». «El que te lo diga el enemigo te da credibilidad», agregó.
Tras considerar que ETA «nos ha dejado un pensamiento único nacionalista en Euskadi, un nacionalismo radical», Jesús Eguiguren opinó que «todo eso todavía seguirá haciendo difícil nuestro trabajo», pero que el socialismo «es un poco la garantía de este país». «Si a tiros no nos han eliminado, creo que en una sociedad democrática vamos a tener toda la fuerza que nos merecemos», aseguró.
Asimismo, señaló que en Euskadi «viene un periodo de cambio muy interesante», y se refirió al estatuto, destacando que si se llegara a un acuerdo con PNV y EH Bildu, la coalición soberanista «sería uno de los pilares del sistema político vasco, lo cual cambia absolutamente todo; de ser una organización que mató contra el sistema político, sería una organización que comparte y ha elaborado el sistema político».
PNV «RENQUEANTE»
A su juicio, el PNV «está renqueante», y es algo «de temer» porque «ya no es lo que era, lo mismo que Pradales no es Garaikoetxea». Ha incidido en que la formación jeltzale «ha desaparecido casi en Gipuzkoa, en Álava gana EH Bildu y solo le queda Bizkaia», insistiendo en que «el PNV en toda la transición ha ejercido de partido como si fuera Putin o algo así». «Había otros partidos, pero ellos estaban por encima de todos los demás y yo creo que eso va cambiando», ha manifestado.
Jesús Eguiguren afirmó que «nos acercamos a una nueva época» y se mostró convencido de que los socialistas deben «hacerlo con el espíritu con que lo hicimos cuando Patxi López llegó a secretario general, que se nos metió en la cabeza que íbamos a ganar, que íbamos a hacer esto y lo otro y al final se consiguió». «Y yo creo que ahora empieza, y van a variar bastante las circunstancias del País Vasco», añadió.
Eguiguren, que repasó algunos detalles de las conversaciones del Gobierno de Rodríguez Zapatero con la banda terrorista, también destacó la relevancia política de dirigentes como Enrique Casas o Fernando Buesa, asesinados por ETA.
Igualmente, resaltó momentos clave de la historia política de Euskadi protagonizadas por los socialistas, como la firma del primer Acuerdo de Gobierno tras la escisión sufrida por el PNV en 1985. Según afirmó, «ETA y los desastres electorales nos habían metido en un agujero y el pacto de legislatura nos sacó de él». «De hecho, luego dio lugar a los gobiernos de coalición y a muchos años de colaboración y resultados políticos para el Partido Socialista», sostuvo.
«INCOMPRENDIDO»
Por su parte, Andueza consideró a Jesús Eguiguren «un adelantado a su época». Afirmó que, pese a ser «un incomprendido en muchas ocasiones, el tiempo le ha acabado dando la razón», porque «su contribución ha sido fundamental a la construcción de la Euskadi actual».
El líder socialista señaló que el libro supone «un ejercicio de generosidad» y un «manual de historia» por el repaso que hace por «más de 50 años de Franquismo, Transición, terrorismo, dolor y, sobre todo, paz y libertad», mientras que destacó que Eguiguren «siempre ha ido con la verdad por delante». «Es un arquitecto de la política y de la historia de este país», añadió.
A su juicio, Eguiguren «encarna los valores y principios democráticos de ese socialismo que hunde sus raíces en esta tierra, la convicción en esos principios, en el valor de la palabra y en la posibilidad de tener un futuro mejor». También destacó una de las frases que el autor recoge en su libro: «Merecía la pena ser socialista en Euskadi porque ni a tiros podían con nosotros».
Finalmente, enfatizó que «nos habla del valor, de la palabra y del diálogo como principio fundamental para defender los valores democráticos y conseguir algo tan hermoso y grande como es la paz. Y sobre todo nos habla de la posibilidad de tener un futuro mejor y de poder construir una sociedad como es la vasca muchísimo más digna».
