El Ayuntamiento de Logroño ha elaborado el nuevo Plan Estratégico 2025-2028, un documento cuyo objetivo es analizar, ordenar y alinear la acción pública municipal en diversas áreas para ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía y optimizar los recursos públicos. Este plan será aprobado el miércoles 29 de octubre por la Junta de Gobierno Local y fue presentado este lunes por la concejala del área de Pleno, Relaciones Institucionales y Participación Ciudadana, Leonor González, acompañada por los directores generales de Alcaldía, Bernabé Palacín, y de Transparencia, Isabel Murillo, así como por la adjunta a esta última, Pilar de Pablo.
El plan representa una hoja de ruta institucional construida mediante un enfoque colaborativo, incorporando la visión política y técnica, junto con la de los agentes socioeconómicos de la ciudad. Tiene como finalidad marcar el rumbo de los diferentes proyectos municipales desde una gestión eficaz, eficiente, transversal y transparente.
Entre el 2010 y 2015, el Ayuntamiento de Logroño ya implementó un Plan Estratégico Municipal que estableció las directrices para que los servicios municipales atendieran las necesidades de los habitantes. Según González, el nuevo Plan Estratégico 2025-2028 es una continuación de esa iniciativa y busca alinear la acción pública con la visión de la ciudadanía para mejorar su calidad de vida.
Seis objetivos y diez líneas de actuación
El nuevo plan traduce la misión y visión del Ayuntamiento en una hoja de ruta concreta, compuesta por seis objetivos estratégicos y tres directrices. Estos son: misión, mejorar la calidad de los servicios; visión, construir consenso para hacer del Ayuntamiento un referente moderno; y valores, cercanía e igualdad.
González señaló que no se trata solo de un documento técnico, sino de una hoja de ruta elaborada con una perspectiva colaborativa y una cultura de mejora continua. Aseguró que es un plan real, operativo y que será evaluado.
Los seis objetivos abarcan: la colaboración y el trabajo en equipo; el equilibrio presupuestario; la planificación orientada a resultados; la realización de procedimientos de gestión eficaces y eficientes; el desarrollo de la administración electrónica y las tecnologías avanzadas; y la mejora continua y la evaluación del desempeño.
Estos objetivos se vincularán a diez líneas de actuación que marcarán el rumbo del cambio organizativo. Entre estas, Palacín destacó la creación de una Oficina de Proyectos, que ofrecerá soporte técnico y unidad a los proyectos temporales, como el nuevo contrato del transporte público y la limpieza. También se implementará una Oficina de Presupuestos con un enfoque más eficiente en la elaboración de las cuentas municipales.
Dentro de este proceso de reorganización de recursos, se contempla la realización de un plan de formación, reconocimiento, motivación y desarrollo del personal para captar y retener a los mejores. Isabel Murillo, por su parte, enfatizó un plan de mejora de la gestión del patrimonio y las infraestructuras municipales, así como la necesidad de evaluar las políticas públicas para asegurarse de su eficacia.
Adaptación a la tecnología y el futuro
Asimismo, se implementará la adaptación de procedimientos a la administración electrónica, lo que permitirá simplificar trámites y reflexionar sobre su mejora. González destacó que los objetivos y las líneas de actuación ya están en desarrollo en diversas iniciativas municipales, como la implantación de la administración electrónica y el Proyecto EDINT sobre datos abiertos.
Cada acción desarrollada en el marco del Plan Estratégico Municipal 2025-2028 contará con objetivos concretos, tareas vinculadas, indicadores específicos y un presupuesto que abarcará tanto el trabajo interno como el apoyo externo posible. En definitiva, este documento actuará como un marco común para dirigir recursos y capacidades hacia una transformación realista y coherente, centrada en resultados y orientada a fortalecer el servicio público.
