El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha declarado que la exmilitante socialista Leire Díez no ha trabajado por encargo de la dirección del partido. «Que me conste a mí, desde luego que no», afirmó durante su comparecencia ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo’ en el Senado, el pasado 30 de octubre de 2025, en Madrid.
Durante esta comparecencia, Sánchez reiteró que el ‘pendrive’ que Díez entregó en la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz el pasado mes de junio fue entregado a la Fiscalía. «El PSOE puso este dispositivo en manos del Ministerio Fiscal y entiendo que en este momento está bajo investigación», sostuvo, enfatizando que estaba obligado a decir la verdad, ya que compareció a petición del Partido Popular.
En cuanto al contenido del pendrive, el presidente del Gobierno indicó que no tenía información al respecto, aunque supuso que podría incluir información relacionada con el «espionaje» del cual ha sido víctima su familia según lo que ha visto en los medios de comunicación. Este comentario hace referencia a los audios del excomisario José Manuel Villarejo, donde se mencionan los negocios de saunas de su suegro, quien ya ha fallecido.
En una audiencia anterior, Díez se opuso a entregar el pendrive a la comisión de investigación de la Cámara Alta, argumentando que se trataba de una investigación periodística, y que hacerlo supondría revelar fuentes y contenidos no publicados. Actualmente, se encuentra bajo investigación por un juzgado de Madrid por presuntos delitos de tráfico de influencias y cohecho, ya que se le imputa haber ofrecido acuerdos con la Fiscalía a cambio de información comprometedora contra funcionarios.
En resumen, la situación en torno a la investigación de Leire Díez y su relación con las direcciones del PSOE continúa generando controversia y seguimiento, no solo dentro de las estructuras del partido, sino también en la esfera pública y política del país.
