El presidente de Bolivia, Luis Arce, destacó este miércoles que las dificultades económicas que enfrenta su país son de carácter «coyuntural», defendiendo así su gestión de Gobierno durante su discurso en el bicentenario de la independencia boliviana, celebrado en Sucre. En este marco, Arce expresó que su administración ha sentado las bases de una economía diversificada y ha implementado un plan de industrialización con el objetivo de lograr un desarrollo económico sostenible y con soberanía.
En su alocución, el mandatario reconoció la existencia de dificultades como la escasez de combustibles, la presión sobre las divisas y la especulación en los precios de ciertos productos. Sin embargo, subrayó que estas complicaciones son temporales y no reflejan una debilidad estructural, sino más bien el esfuerzo necesario para transformar el país. «Estamos en medio de un cambio estructural imparable que ya da resultados», afirmó, y aseguró que los beneficios de la industrialización de los recursos naturales se multiplicarán en un futuro cercano.
Abucheos y aplausos en el discurso presidencial
Arce realizó un extenso repaso de la historia nacional y dedicó los últimos minutos de su intervención a reflexionar sobre sus cinco años al frente del Gobierno. Durante este periodo, mencionó la existencia de bloqueos de caminos, marchas y sabotajes en la Asamblea Legislativa a leyes económicas y sociales. Su discurso generó reacciones mixtas, ya que fue abucheado por algunos parlamentarios al tocar el tema del «golpe de Estado fallido», en referencia al intento de levantamiento militar de junio de 2024, aunque posteriormente recibió aplausos de los miembros de su facción oficialista.
El presidente también habló sobre la conflictividad social y política que ha permeado el país, la cual, según él, ha creado un ambiente propicio para la especulación y el contrabando. Sin embargo, Arce aseguró que a pesar de estos desafíos, Bolivia continúa avanzando y mejorando la calidad de vida de sus ciudadanos. «El Gobierno nacional ha defendido nuestra patria, los recursos naturales, la democracia y la dignidad del pueblo, especialmente a los más vulnerables», sostuvo el mandatario.
Arce reafirmó su apoyo al Estado Plurinacional y el «proceso de cambio» impulsado por el Movimiento al Socialismo (MAS), resaltando que el pueblo no permitirá la privatización de los recursos naturales ni el despojo de las conquistas sociales alcanzadas en las últimas dos décadas.
Las diferencias internas en el MAS
Durante su intervención, Arce reconoció a Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, como una figura clave en la historia reciente del país. No obstante, también hizo alusión a las diferencias que han surgido entre él y el exlíder del MAS, quien ha estado distanciado por desacuerdos en la gestión gubernamental y por la candidatura oficialista para las elecciones generales del próximo 17 de agosto. Morales ha manifestado su intención de postularse, a pesar de las restricciones constitucionales por haber ejercido el cargo en tres ocasiones.
Los actos centrales del bicentenario de Bolivia se llevan a cabo en Sucre, donde el 6 de agosto de 1825 se declaró la independencia del país tras largos años de lucha contra el dominio español. En este contexto, destacaron varios invitados internacionales, como la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y la vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, entre otros.
Sin embargo, las celebraciones se desarrollan en un ambiente de tensión debido a la crisis económica y las protestas de sectores afines a Morales, que han marcado la carrera electoral. El exmandatario instó a los bolivianos a votar nulo como una forma de rechazo hacia lo que él considera una elección deslegitimada.
FUENTE
