Familiares de personas desaparecidas y víctimas del manejo irregular de restos humanos en un crematorio clandestino instalaron un altar a la Fiscalía de Chihuahua este sábado, en Ciudad Juárez (México), en un acto de reclamo y exigencia de justicia por los 386 cuerpos encontrados en condiciones “deplorables y reprobables”.
Verónica Gamboa, hija de Desiderio Gamboa Duarte, uno de los desaparecidos que podría estar entre los cuerpos hallados, explicó que el altar tiene como propósito honrar a quienes no recibieron un trato digno en vida ni después de muertos. Además, buscan denunciar la incertidumbre que enfrentan las familias tras descubrir que los restos que recibieron no necesariamente pertenecen a sus seres queridos.
“Si no tuvieron un trato digno en su momento, como se debió haber hecho, nuestro enfoque es eso: honrar sus memorias y que sean recordados”, dijo Gamboa.
La situación para los familiares es descrita como una “pesadilla”. Gamboa comentó que experimentar el dolor de no tener la certeza de que las cenizas recibidas son las de sus familiares ha interrumpido el proceso de duelo de manera “grotesca e inhumana”, después de enterarse de que los cuerpos fueron mal manejados durante años.
Verónica también cuestionó la muerte del cuidador del crematorio, considerado un testigo clave. “No se necesita ser un genio para saber que a ese señor lo silenciaron para no señalar a quienes también son responsables”, declaró.
Restos sin ser identificados
El dolor se volvió a abrir para Miguel Villanueva, otro de los afectados, quien acudió al altar con la fotografía de su madre y su hija, cuyos restos, señala, siguen sin ser identificados con certeza. “Representa un dolor que está abierto. Pensábamos que estaba cerrado, pero con toda esta situación se volvió a abrir más la herida”, indicó. “Muchos dicen: son huesos. No son huesos, son nuestras familias”, expresó.
Villanueva explicó que los colectivos organizaron un altar no solo para sus propios desaparecidos, sino también para las más de 386 víctimas de estas situaciones. “No sabemos dónde están realmente nuestros seres queridos”, denunció.
El activista reconoció que las áreas periciales han permitido avances mínimos gracias a la identificación de prendas exhibidas como evidencia. Sin embargo, aseguró que la Fiscalía no ha transparentado el proceso ni esclarecido responsabilidades. “No hemos visto un claro avance. Y ahora, qué casualidad, fallece el único trabajador del crematorio, quien era testigo clave. La Fiscalía no nos ha dicho absolutamente nada”, afirmó.
Exigen justicia y trato digno
Los familiares reiteraron que no buscan solo respuestas forenses, sino justicia y garantias de no repetición. También exigieron que las investigaciones no se limiten a los dos empleados detenidos, sino que deben incluir a autoridades que permitieron o encubrieron el manejo irregular de cuerpos.
El colectivo anunció que continuarán con protestas y exigirán una reunión con autoridades federales ante la falta de resultados del gobierno estatal.
