El Zoo de Barcelona ha implementado desde principios de junio un protocolo especial para ayudar a sus animales a soportar las altas temperaturas del verano. Este conjunto de medidas incluye la novedosa práctica de complementar la alimentación de los animales con helados, una iniciativa diseñada para favorecer la hidratación de diversas especies.
En una reciente conferencia a la prensa, el director del zoológico, Sito Alarcón, explicó que se ofrecen helados elaborados con gusanos, frutas y verduras, así como zumos y caldos congelados para grandes y pequeños mamíferos. Esta estrategia se complementa con otras acciones, como el frecuente cambio de agua en los recintos y el aumento de la ventilación.
Chimpancés y Jirafas
Entre los beneficiarios más destacados de este protocolo se encuentran los chimpancés. Su dieta especial incluye helados de sandía, manzana y pepino congelados, además de zumos en mangueras, las cuales fueron donadas por los Bombers de Barcelona. Esta modalidad no solo contribuye a su hidratación, sino que también activa su instinto natural de búsqueda de alimentos, obligándolos a resolver cómo acceder a la comida.
Por otro lado, en el caso de las jirafas, los helados están compuestos principalmente de manzana y zanahoria. Estos se cuelgan a la altura de sus cabezas, emulando su alimentación habitual en su hábitat natural, donde se alimentan de ramas y hojas de los altos árboles de la Sabana africana.
Adaptación al Clima
Alarcón destacó que, a pesar de que algunas especies como el chimpancé y la jirafa están acostumbradas a las altas temperaturas, el objetivo del zoológico es garantizar su «bienestar animal», tanto mediante la alimentación como a través de las mejoras en sus instalaciones. Aunque todos los recintos han sido diseñados para recrear el clima de su hábitat natural, el director subrayó que todas las especies del Zoo de Barcelona «pueden vivir perfectamente» bajo las condiciones climáticas típicas de la capital catalana.
«El clima que tenemos actualmente en Barcelona es bastante benigno. De hecho, aquí dentro siempre contamos con dos o tres grados de confort más que fuera del zoológico,» comentó Alarcón.
Preparación para el Cambio Climático
En respuesta a las inquietudes sobre la adaptación del protocolo ante el aumento progresivo de las temperaturas, Alarcón compartió que en el año anterior ya se había tenido que adelantar la activación del protocolo debido a una ola de calor más temprana de lo habitual.
«Estamos viviendo las consecuencias del cambio climático. Lamentablemente, cada vez tendremos situaciones más extremas, con un incremento de las lluvias y periodos de calor, y el zoo está preparado para ello,» aseguró. Además, Alarcón indicó que el centro está comprometido no solo con el bienestar de los animales, sino también con el confort de sus visitantes, incrementando las áreas de sombra e instalando pulverizadores de agua.
