El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha emplazado al Gobierno central a que aplique las reglas de explotación del Trasvase Tajo-Segura antes del mes de diciembre. En sus declaraciones, García-Page ha expresado su descontento sobre la gestión del agua en España, señalando que “durante muchísmo tiempo se ha preferido el agua regalada al agua desalada”. Además, ha subrayado que se han multiplicado por diez las expectativas sobre una fuente de agua tan escasa como la del Tajo, y se ha renunciado al agua desalada, la cual, ha recordado, ha sido financiada con cientos de millones de euros de fondos europeos. La situación, ha afirmado, refleja una «determinación política clarísima».
Declaraciones desde Palermo
Durante su intervención en la 16.ª sesión Plenaria de la Asamblea Regional y Local Euromediterránea (ARLEM), que se celebra en Palermo, García-Page ha manifestado que se han marcado como plazo hasta Navidades para resolver esta situación “por las buenas”. De no ser así, advirtió, se verán obligados a “acudir a la ejecución de sentencias, pero ya con la exigencia de responsabilidades”.
El presidente ha también expresado su intención de reunirse con la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. A pesar de la posible falta de apuro en el Ministerio, García-Page ha garantizado que Castilla-La Mancha “seguirá su camino”, y ha hecho hincapié en que su gobierno ha presentado un documento “técnico y científico” que considera “inapelable” para instar a acciones concretas ante cualquier falta de respuesta por parte del Gobierno central.
Apuesta por la desalación
En el marco del debate sobre las perspectivas territoriales para la agenda estratégica euromediterránea y la resiliencia hídrica en el Mediterráneo, el presidente García-Page ha indicado que los representantes europeos presentes en la ARLEM han mostrado una clara apuesta por la desalación. Recordó que durante la administración de José Luis Rodríguez Zapatero, se realizó una inversión multimillonaria en infraestructura para la desalación, pero advirtió que muchas de estas plantas siguen paradas.
García-Page ha reconocido la creciente relevancia de la gestión del agua en las reuniones de ámbito regional dentro de la Unión Europea. Aseguró que la gestión del agua y las dificultades asociadas son cada vez más evidentes en los debates europeos, y ratificó que Castilla-La Mancha incentivará y promoverá dicha problemática “de forma permanente”.
El presidente subrayó: “La desalación es el futuro; probablemente es el único futuro para buena parte del Mediterráneo”. Además, destacó que la tecnología de desalación en España debería estar completamente operativa, ya que existen capacidades suficientes para no depender de otras fuentes de agua, alertando que el hecho de no utilizarla se debe a una preferencia por “el agua regalada”.
Reforma de la PAC
García-Page también se refirió a la reforma de la Política Agraria Común (PAC), señalando que se está logrando un frente común en toda Europa del Sur y la parte mediterránea para defender la PAC, la cohesión alimentaria y la soberanía alimentaria. “Lo que está pasando en la Comisión Europea es, desde mi punto de vista, inexplicable”, añadió, haciendo referencia a la necesidad de consolidar estrategias a favor del campo, así como a una transición que no deje desprotegida la producción alimentaria ante otros intereses.
Las declaraciones de García-Page pusieron de manifiesto la preocupación de Castilla-La Mancha por el futuro de la gestión aguícola en España y Europa, insistiendo en la importancia de una gestión equilibrada y sostenible de los recursos hídricos.
