BILBAO, 6 Nov. (EUROPA PRESS) – Durante el curso escolar 2024-2025, los centros educativos vascos abrieron un total de 2.263 protocolos de posible acoso escolar, que representan 364 más que el año anterior. Se confirmaron 522 casos, lo que equivale al 23% del total. Estas cifras, según el Departamento de Educación, reflejan «más sensibilización, más detección temprana y más confianza en los procedimientos por parte de la comunidad educativa».
La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, ha destacado que «el incremento de casos detectados demuestra que el sistema educativo vasco está más preparado, más atento y más comprometido que nunca». Reiteró el compromiso de «seguir fortaleciendo la prevención, la detección temprana y el acompañamiento en todos los centros, priorizando el bienestar del alumnado».
En este contexto, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco subrayó «la implicación y el compromiso» de toda la comunidad educativa en la detección temprana del acoso escolar. Esto ha reforzado la confianza en los protocolos y ha mejorado la capacidad para detectar estos casos. Los centros educativos en Euskadi actúan «con rapidez, discreción y coordinación para escuchar, proteger, intervenir y acompañar, situando al alumnado en el centro».
Con motivo del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, el Departamento de Educación ha lanzado la serie de vídeos titulada «Cuidar también es educar», en la que participan varios miembros de la comunidad educativa, como Aitziber Gómez, directora del IES Eguzkitza; Carmen Buzenchi, profesora del IES Uribarri; Eva Martínez, inspectora del departamento; e Iñigo Ramos, asesor en el Berritzegune.
A través de sus perspectivas, los vídeos visibilizan el trabajo coordinado realizado en los centros y el papel corresponsable de toda la comunidad educativa para asegurar entornos seguros y de confianza. Desde su experiencia, Aitziber Gómez destaca que la detección comienza con la observación y una intervención «rápida, discreta y empática», activando de inmediato la red del equipo BAT, la Inspección y los Berritzegunes.
En el aula, Carmen Buzenchi subraya que la prevención es una tarea cotidiana. Antes de comenzar cualquier materia, lo primero es observar el grupo y asegurarse de que todos estén bien; trabajar las emociones, el respeto y la empatía es parte fundamental del aprendizaje.
Iñigo Ramos enfatiza la importancia de los protocolos, que son «rigurosos y humanos», y la coordinación con salud, servicios sociales o la Ertzaintza cuando es necesario. Eva Martínez destaca que la Inspección garantiza la correcta aplicación de los procedimientos, «reforzando la confianza de las familias y alumnado en un sistema que aprende y mejora».
El Departamento de Educación resalta que los centros educativos también son espacios «seguros y de confianza» ante situaciones que ocurren fuera del ámbito escolar. Gracias a la concientización y la relación de confianza construida en las aulas, muchos niños y niñas acuden a sus docentes o a la dirección de referencia en busca de ayuda.
Según indican, «esa mirada cercana y profesional permite detectar de forma temprana situaciones de desprotección en el ámbito familiar o personal y activar, desde el propio centro, los apoyos necesarios a través de los servicios especializados».
Del Primer Indicio a la Respuesta Integral
Ante cualquier señal, el centro adopta de inmediato medidas de protección, designa una persona adulta de referencia y mantiene una comunicación cercana con las familias. El equipo BAT, presente en todos los centros, lidera operativamente el caso y, junto con la Inspección Educativa y los Berritzegunes, organiza una intervención «rápida, discreta y técnicamente sólida».
Todo el proceso se documenta para asegurar la trazabilidad y evitar la revictimización. Cuando es necesario, se inicia el trabajo en red con servicios sociales, salud o la Ertzaintza. Cada situación cuenta con un plan de intervención «ajustado y revisable», que combina la protección individual con acciones sobre el clima del grupo para restaurar las relaciones y la convivencia.
El Gobierno Vasco destaca que los protocolos de actuación —acoso escolar, conducta suicida, violencia machista, acompañamiento a alumnado trans y desprotección— estructuran estos pasos y garantizan la transparencia, trazabilidad y coordinación en su aplicación.
