Durante su intervención en la 16ª sesión plenaria de la ARLEM, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha abordado el desafío que supone la gestión del agua en Europa y el Mediterráneo. En su discurso, enfatizó la necesidad de adoptar una estrategia sostenible que contemple tanto las condiciones climáticas cambiantes como la falta de coordinación interregional que afecta al abastecimiento de agua.
“La gestión del agua no debe comportar nunca que esta se haga a costa de los territorios vecinos”
La fecha de referencia es el 7 de noviembre de 2025 y el lugar, Palermo (Italia). García-Page subrayó que “no debiera existir, y este es un compromiso a asumir en toda Europa, ningún rincón de la región y del Mediterráneo que no pueda beber”. Este principio, aunque parece sencillo, no se aplica de forma equitativa en todas las regiones. El presidente regional también propuso establecer un calendario y criterios claros para la gestión del agua para el riego, que incluyan condiciones de eficiencia y sostenibilidad, como el riego por goteo.
“Creo que la gestión del agua no debe comportar nunca que esta se gestione en unos territorios a costa de la dificultad de gestionarlo en los territorios vecinos. En realidad, hay una gran falsedad cuando se habla de excedentes”, agregó. García-Page hizo hincapié en que muchos territorios, especialmente en España, se ven perjudicados por una sobredimensión del gasto de agua destinado a riego, lo que ha llevado a situaciones donde las poblaciones no pueden ni siquiera acceder al agua potable, dependiendo de cisternas para su abastecimiento.
El mandatario regional también afirmó que la gestión del agua no solo debe tener en cuenta el bienestar de una región, sino que debe ser equitativa y considerar las necesidades de los territorios vecinos. En este sentido, las políticas hídricas deben garantizar la equidad entre regiones, especialmente en un contexto en el cual el cambio climático y la falta de coordinación continúan poniendo en riesgo el abastecimiento de agua y la sostenibilidad ambiental.
Prioridades en la gestión del agua
García-Page recalcó la importancia de priorizar el abastecimiento humano, ya que el 90% del consumo de agua se destina a la agricultura. “Es imprescindible garantizar primero el acceso al agua potable en todos los territorios europeos y mediterráneos”, afirmó. También se requiere una eficiencia en el uso agrícola del agua, reiteró la necesidad de establecer un calendario que asegure que todo el riego se realice bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia.
Desalación como estrategia prioritaria
En su intervención, el presidente de Castilla-La Mancha planteó que la desalación del agua debe ser una prioridad dentro de la estrategia europea y mediterránea. Señaló que, gracias a la tecnología actual, es posible reducir costos y minimizar los impactos ambientales. Sin embargo, lamentó que en países como España no se aproveche toda la capacidad instalada de desalación.
García-Page también subrayó la importancia de garantizar que los ríos mantengan un caudal ecológico mínimo, ya que la sobreexplotación de estos recursos provoca contaminación en el mar Mediterráneo. Afirmó que es necesario un mayor respeto hacia los principios naturales que históricamente han determinado la distribución de las poblaciones en torno a las fuentes de agua.
Para concluir su exposición, el presidente reivindicó la necesidad de establecer un calendario preciso para que, a partir de ese momento, no se otorguen autorizaciones de riego que no se ajusten a las condiciones de eficiencia. La gestión del agua, reiteró García-Page, no puede ser considerada como una simple red de cañerías, sino que debe ser un objetivo compartido por todos los territorios para asegurar su futuro hídrico en la región mediterránea.
