Vitoria, 10 de noviembre. El presidente del PP vasco, Javier de Andrés, ha criticado la «laxitud» que exhiben ciertos partidos políticos en relación con la memoria sobre el terrorismo de ETA, así como su intención de «diluir» la importancia de esta violencia histórica en otras formas de agresión, con el objetivo de rebajar «responsabilidades» por los crímenes perpetrados por la extinta banda.
De Andrés presidió este lunes un acto en Vitoria-Gasteiz con motivo del ‘Día de la Memoria’, un evento organizado por su partido, que desde hace años se ha negado a participar en las ceremonias institucionales del Gobierno y el Parlamento vascos en esta fecha. Considera que estas ceremonias tienden a «mezclar» diferentes tipos de violencia y, de esta manera, contribuyen a «blanquear» la imagen de EH Bildu.
El dirigente del PP afirmó que «la exigencia ética hacia aquellos que causaron tanto daño debe mantenerse firme; debe estar presente y no diluirse con otras violencias o circunstancias completamente diferentes». Además, expresó que los asesinatos de las víctimas de la banda armada «fueron celebrados por una parte de la sociedad vasca», lo que los diferencia de cualquier otro crimen, ya que esos atentados contaron con «respaldo y satisfacción social».
Denuncia de una falta de compromiso
De Andrés denunció que «una parte» de los partidos políticos en Euskadi ha «renunciado» a eliminar de la sociedad el sentimiento de vinculación con aquellos crímenes, y sostuvo que «la exigencia hacia quienes participaron o secundaron» aquella forma de violencia debe permanecer constante. «La sociedad vasca debe saber que el uso de la violencia con fines políticos es inaceptable», declaró.
El presidente del PP vasco criticó la «laxitud» de ciertos sectores políticos respecto a la memoria histórica, resaltando que es inaceptable intentar «diluir» el terrorismo de ETA con otros casos para así «minimizar responsabilidades y reducir exigencias». Añadió que esta postura «no es la línea necesaria en una sociedad donde vuelven a aparecer actitudes violentas y mensajes que recuerdan con agrado un pasado criminal».
En este contexto, reiteró la importancia de «mantener un suelo ético y una exigencia ética integral», puesto que esta es «la única forma de enfrentar la forma de acosar a la sociedad, intimidar y dificultar la política y la convivencia en el País Vasco, tal como sufrimos durante tanto tiempo».
Finalmente, De Andrés censuró la actitud de aquellos partidos que «se conforman, llegan a acuerdos, participan y diluyen responsabilidades», resaltando la necesidad de un compromiso claro contra la violencia y por la memoria histórica.
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