El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y la consejera de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea, Matilde Asián, supervisaron el miércoles el avance de las obras del Edificio de Usos Esenciales de Santa Cruz de Tenerife. Esta infraestructura estratégica tiene como objetivo garantizar la coordinación y respuesta de los servicios de emergencia y seguridad en las Islas Canarias.
En su visita, Clavijo destacó que “este proyecto es una infraestructura clave para garantizar la coordinación, la rapidez de respuesta y la protección de los canarios y canarias ante cualquier emergencia”. Durante su intervención, recordó que el Gobierno de Canarias “trabaja con rigor y responsabilidad para culminar una obra de alta complejidad técnica que situará a Canarias a la vanguardia en la gestión de emergencias y en la atención ciudadana”.
Las obras del edificio, que contará con una infraestructura espejo en Gran Canaria, comenzaron en febrero de 2024, con un plazo inicial de ejecución de dos años. Este proyecto está financiado con fondos FEDER del Programa Operativo 2021-2027. Sin embargo, durante los primeros meses de trabajo se detectaron cambios en las condiciones del terreno que afectaban al comportamiento estructural del edificio, lo que llevó a una paralización cautelar para recalcular la estructura y garantizar la máxima seguridad. En la parcela de Tenerife se localizó además un terreno suelto que hizo necesario ejecutar un sistema de micropilotaje para reforzar la estabilidad del suelo.
Para evitar perjuicios en el desarrollo del proyecto, el Gobierno canario aprobó en abril la continuidad provisional de las obras, de acuerdo con la Ley de Contratos del Sector Público, mientras se tramitaba la aprobación definitiva del modificado. En la actualidad, el presupuesto vigente de adjudicación asciende a 79,6 millones de euros, con un incremento de 15,8 millones, distribuidos entre Tenerife (9,09 millones) y Gran Canaria (6,74 millones).
El edificio en Santa Cruz de Tenerife tendrá una superficie construida de 23.000 metros cuadrados, distribuidos en dos sótanos, cuatro plantas y una cubierta donde se ubicará un helipuerto. Su diseño ha considerado la capacidad de responder a situaciones excepcionales de índole sísmica o vulcanológica, así como a fenómenos meteorológicos adversos, garantizando autonomía de funcionamiento durante siete días en caso de necesidad. Se prevé que, para el año 2030, cada uno de estos edificios pueda albergar a 550 personas, lo que “refuerza su papel como centro neurálgico del sistema de seguridad y emergencias de Canarias”, afirmó el presidente Clavijo.
Con esta nueva infraestructura se busca aglutinar en un mismo espacio todos los servicios de seguridad, emergencias y atención 24/7 del Gobierno de Canarias, evitando la actual dispersión y mejorando la eficiencia y coordinación entre departamentos. Ambos edificios serán las sedes del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 1-1-2, del servicio Infosalud 061, de los centros de control de emergencias y seguridad, del teléfono de información de la Comunidad Autónoma 012, del Cibercentro, así como de los servicios de teleasistencia social y los centros de protección de datos del Ejecutivo autonómico.
Al concluir la visita, la consejera Matilde Asián subrayó la importancia de una infraestructura de esta magnitud para la sociedad canaria, no solo por su diseño y tecnología, sino también por el trabajo coordinado de todo el equipo técnico y administrativo que lo hace posible.
El Edificio Gemelo de Gran Canaria
El edificio de Jinámar, en el municipio de Telde, Gran Canaria, también en construcción, replicará exactamente el diseño y distribución del inmueble de Tenerife. Contará con los mismos estándares de seguridad, sostenibilidad y capacidad tecnológica. Al igual que su par en Tenerife, este edificio tendrá dos sótanos, cuatro plantas, un helipuerto y autonomía de siete días, albergando los mismos servicios esenciales del Gobierno de Canarias. Ambas infraestructuras estarán interconectadas digitalmente para garantizar una operatividad conjunta y continua, permitiendo que cada una respalde a la otra en caso de contingencia o emergencia.
