El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido a la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, que deje de insultarle. Esta reclamación surge tras que la representante independentista catalana lo calificara de «cínico e hipócrita» por no cumplir con el acuerdo de investidura. Sánchez ha recuerdos que, aunque el PSOE necesita los votos de Junts, también los independentistas precisan de los socialistas para evitar negociar con quienes desprecian la identidad y el autogobierno catalanes, en alusión al PP y Vox.
En respuesta a los insultos de Nogueras, quien criticó a Sánchez por no haber cumplido con los acuerdos que facilitaron su regreso a la presidencia, el líder del PSOE anunció que su Gobierno ha cumplido en lo que depende exclusivamente de él. Además, aclaró que el resto de leyes comprometidas están paralizadas en el Congreso porque, además de los votos de Carles Puigdemont, se requieren apoyos de otros grupos parlamentarios. Sánchez destacó que esto no se debe a una falta de voluntad política del Gobierno o del PSOE, que está comprometido a cumplir con todos los acuerdos.
El diálogo como solución
Sánchez admitió que la situación parlamentaria resultante de las elecciones de 2023 no es ideal, ya que no hay mayorías consolidadas. Sin embargo, insistió en que su deber no es «dinamitar» la legislatura ni «bloquearla», sino mantener el diálogo y buscar consensos.
Además, dejó claro que, aunque se requieren los votos de Junts para seguir adelante con sus iniciativas, también es vital que ambos lados encuentren un entendimiento. «¿O es que van a negociar con quienes desprecian la identidad de Cataluña y quieren acabar con su autogobierno?», cuestionó Sánchez, subrayando que Junts no puede erigirse como la voz única de los catalanes, dado que el PSC es el partido más votado en Cataluña.
Opciones de futuro
El presidente concluyó que hay dos opciones posibles: «o un bloqueo que nos condena a la nada, o un entendimiento que traerá más prosperidad a Cataluña y al resto del país». Reiteró que su Gobierno está comprometido a trabajar para alcanzar los acuerdos suscritos con Junts y mejorar la vida de los ciudadanos.
Por su parte, Nogueras respondió que el Gobierno ha hablado de una «mano tendida», pero solo ha presentado «zanahorias» que no aceptarán. Criticó a Sánchez por usar el miedo a un gobierno de derechas como justificación para los «incumplimientos» y «mentiras», llamando su comportamiento «indecente». Ante esto, Sánchez insistió en que su Gobierno no ofrece zanahorias y defiende la acción de un Gobierno de coalición progresista.
Actitud constructiva de ERC
En otra intervención, Sánchez agradeció la «actitud constructiva» del portavoz de ERC, Gabriel Rufián. Este, a su vez, afirmó que su partido se opone firmemente al fascismo y buscará blockear cualquier intento de que este ingrese en el Gobierno, manteniendo así la postura crítica hacia las dinámicas políticas que amenazan la democracia y el autogobierno.
