El jefe del Gobierno autonómico, Emiliano García-Page, ha destacado la importancia de «volver a un camino de grandes pactos de Estado» y alcanzar acuerdos globales en España. Durante un evento celebrado en Madrid, señaló que «el frentismo que vivimos en España es, en un 95 por ciento, fabricado» y que «en los niveles de convivencia de la ciudadanía no se viven las cosas de la misma manera». Además, subrayó que «el 90 por ciento de los problemas que tenemos hoy en España derivan de nuestros propios éxitos».
En el día en que se conmemora el 50 aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, el presidente regional instó a celebrar la Transición, afirmando que «para mí tiene valor todo lo que vino después», y abogó por «celebraciones omnicomprensivas» que reconozcan los años que llevaron a España a la democracia.
En el foro ‘Metafuturo’, organizado por Atresmedia en el Ateneo de Madrid, García-Page se centró en la necesidad de un paréntesis de «razonable normalidad» en la sociedad española, que se siente «enormemente harta». En este contexto, destacó que «los pactos no formalizados son las decisiones trenzadas en España que han sido más eficaces», haciendo referencia a acuerdos previos entre los dos grandes partidos políticos.
En su discurso, García-Page agregó que «se han roto el 90 por ciento de las pautas de comportamiento normal, estandarizados, que entendíamos que eran lógicas en la política» y que es crucial recuperar una «dosis importantísima de acuerdos», recordando cómo ocurrió en la Transición. Reiteró su intención de llevar a cabo una celebración significativa de este evento en Castilla-La Mancha, insistiendo en que «para mí tiene valor todo lo que vino después» de la muerte de Franco.
Tres tipos de populismo “en retroceso”
Durante el foro, García-Page también analizó la situación sociopolítica en España y el impacto de «tres tipos de populismos» que han surgido en el siglo XX y que actualmente están «en retroceso». Específicamente, mencionó el «populismo político social», el «populismo orgánico», que ha incrustado en partidos y organizaciones, y el «populismo independentista», que se encuentra «en caída libre».
Además, enfatizó que «el frentismo que vivimos en España es en un 95 por ciento fabricado» y que muchos de los problemas actuales son «sintomas de éxitos anteriores», sugiriendo que la necesidad de más infraestructuras, como autovías o líneas eléctricas, refleja problemas que deberían estar siendo celebrados en lugar de lamentados.
