El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha dejado claro que la guerra de agresión iniciada por Rusia contra Ucrania no puede tener «premio» ante las inminentes negociaciones en base al plan ideado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En declaraciones a los medios desde Johannesburgo, donde participa junto a la delegación española en la cumbre de líderes del G20, ha insistido en que la paz que salga de esta negociación debe ser «justa y duradera» y no «un paréntesis entre dos guerras», recordando que el acuerdo debe respetar la soberanía de Ucrania, ya que el plan de Washington plantea cesiones de territorio a Moscú.
«No podemos permitir que una guerra de agresión tenga premio», ha señalado, subrayando que en estas horas «definitorias» los europeos están unidos y apoyan al presidente ucraniano Volodímir Zelenski. «La guerra no puede ser una forma de resolver disputas entre Estados o de conducir una política exterior; todo está en juego», ha advertido.
Protagonista del G20
Albares ha admitido que este «plan ruso-norteamericano», como lo ha definido, ha sobrevolado todas las conversaciones de este sábado en la cumbre en Sudáfrica. Ha destacado que el presidente Pedro Sánchez ha participado «activamente» en el encuentro de líderes que han abordado el plan de paz de Trump en los márgenes del G20. Se mostró conforme con el resultado de esa reunión, en la que han participado socios de la UE y otros países con un posicionamiento similar, como Reino Unido, Canadá y Japón, que han emitido «unas líneas decididas» en las que califican el acuerdo como una buena base para negociar. Sin embargo, insisten en que la paz no puede conseguirse a costa de cesiones de territorio.
Tras esta primera reunión, habrá otra el lunes en Luanda (Angola), en el marco de la cumbre Unión Africana – Unión Europea, donde los 27 seguirán abordando el futuro de Ucrania. «Los contactos van a ser a todos los niveles», ha señalado.
Negociaciones en Ginebra
En Ginebra, se podrá realizar una primera valoración tras las negociaciones del 23 de noviembre entre Washington y Kiev, donde también participarán representantes de la UE a nivel de consejeros de seguridad nacional, según han confirmado fuentes conocedoras. Albares ha indicado que Estados Unidos es un país fundamental para la seguridad y el futuro de Ucrania, aunque ha defendido que el papel de los europeos es «igual de fundamental». La guerra se desarrolla en suelo europeo y afecta «en primer lugar a los ucranianos, pero inmediatamente después a los europeos». «La Unión Europea es una construcción de paz que ha nacido para abolir la guerra en territorio europeo. Y, por lo tanto, una guerra injusta no puede terminar con una paz injusta», ha apostillado.
Un éxito conseguir una declaración en el G20
No obstante, ha evitado criticar el plan de Trump y ha optado por la «discreción» ante las conversaciones en Suiza. «Se trata de crear una propuesta de paz que sea justa para Ucrania, respete su soberanía y garantice la seguridad europea de manera duradera; en eso estamos», ha insistido. Por último, ha dejado claro que las paces «duraderas y justas toman tiempo» y ha celebrado el «éxito» que supone que el G20 haya logrado una declaración de líderes -sin Canadá y con las reservas de Argentina— porque demuestra que hay más países que apuestan por el multilateralismo a pesar de las distintas visiones sobre los desafíos globales.
