
TOLEDO, 24 Nov. (EUROPA PRESS) – La Consejería de Bienestar Social contará en 2026 con un presupuesto que asciende a 953,11 millones de euros, 40,9 millones de euros más que en 2025. Este incremento tiene como objetivo consolidar y fortalecer el modelo de bienestar social que el Gobierno de Emiliano García-Page ha estado desarrollando desde 2015, buscando mejorar la atención a la población de Castilla-La Mancha, especialmente a aquellos sectores más vulnerables y a los residentes en zonas rurales.
La consejera del ramo, Bárbara García Torijano, ha enfatizado en su comparecencia ante la comisión de Economía y Presupuestos de las Cortes que, desde 2015, el Gobierno ha invertido más de 9.550 millones de euros en políticas sociales. Ha afirmado que «la superación de recortes que se produjeron en 2011 es ya una realidad», destacando que «estamos en el mayor presupuesto de la historia en bienestar social».
Además, ha señalado que este presupuesto refleja una clara voluntad de erradicar las desigualdades entre territorios y zonas, así como de ofrecer apoyo a las personas más vulnerables. «Destinamos 2,6 millones de euros cada día para atender a las personas», ha añadido.
García Torijano ha descrito los presupuestos como «reales, prudentes, equilibrados y, sobre todo, sostenibles». Considera que estas cuentas permiten al Gobierno castellanomanchego asegurar «una atención sólida y estable» a sus ciudadanos.
Asimismo, ha informado que la región está ejecutando, a través de la Consejería de Bienestar Social, 130,4 millones de euros de fondos europeos que se incrementan con fondos propios, lo que está haciendo realidad numerosos proyectos en la comunidad autónoma.
En un futuro inmediato, se crearán siete residencias que incorporarán alrededor de 700 plazas adicionales. Entre estas, se inaugurará antes de que finalice el año una residencia en Elche de la Sierra, además de finalizar obras importantes en centros de mayores ubicados en Tarancón, Solana del Pino, Villagarcía del Llano y Ontur.
Proyectos destacados para 2026 incluyen la apertura del nuevo centro TEA de Orgaz, que se espera sea un recurso «muy esperado» y un referente en la región, así como el servicio SEPAP-MejoraT, un programa de prevención de la dependencia que, según la consejera, aumentará el número de plazas en el próximo año.
Otro programa pionero que el Gobierno de García-Page busca continuar reforzando y ampliando es el de Atención Temprana, que ya cuenta con más de 70 centros y beneficia a más de 8.000 niños. «Queremos que siga siendo un modelo universal, gratuito y sin listas de espera», ha manifestado la consejera de Bienestar Social.
Finalmente, García Torijano ha destacado el avance en la ejecución del presupuesto actual a 30 de septiembre, que alcanza un 82,4 %, lo que equivale a 765,8 millones de euros y representa un aumento de dos puntos porcentuales respecto al año anterior.
GRUPOS
El portavoz de Vox en las Cortes, Iván Sánchez, ha denunciado que el presupuesto de Castilla-La Mancha para 2026 representa «un nuevo ataque al bienestar social» y «un recorte encubierto a los más vulnerables», mientras «se mantiene un gasto político superfluo e injustificable».
Sánchez ha recordado que García-Page «presume de compromiso social», pero la realidad de las cuentas públicas es muy diferente. «A pesar de sus titulares y sus promesas, los recortes efectivos en partidas clave para bienestar social siguen aumentando», ha subrayado.
El diputado regional del PP, José Antonio Martín-Buro, ha declarado que los presupuestos de Bienestar Social para 2026 y la ejecución del año 2025 demuestran «un modelo completamente agotado, ineficaz y profundamente injusto con los castellanomanchegos más vulnerables».
Asimismo, ha advertido que, con estos presupuestos, Castilla-La Mancha seguirá liderando los peores datos de pobreza infantil en España y en la Unión Europea, argumentando que «somos más pobres que Bulgaria, que es el país más pobre de la UE».
Los ‘populares’ han exigido la ejecución del 100 % del presupuesto y una inversión estructural en centros, residencias y servicios, reclamando que «no pueden existir partidas fantasma y sin inversiones reales». También han solicitado un nuevo modelo estable con el Tercer Sector como «socio prioritario» del Gobierno regional.
Por su parte, el portavoz de Bienestar Social del Grupo Socialista en las Cortes, Pablo Camacho, ha subrayado que los presupuestos para el próximo año tienen «un importante calado social» y están dirigidos a que «Castilla-La Mancha siga avanzando y que ningún ciudadano o ciudadana se quede atrás».
Camacho ha enfatizado que este modelo contrasta con el aplicado por el PP en Castilla-La Mancha entre 2011 y 2015, un periodo que estuvo marcado por recortes y despidos, elevando las tasas de pobreza y desempleo a niveles récord en la región. «Mientras el PP redujo sistemáticamente el presupuesto de la Consejería de Bienestar Social, el presidente Page ha hecho exactamente lo contrario, de modo que en el año 2026 alcanzaremos 953 millones de euros, lo que representa un 55 % de incremento en el presupuesto de Bienestar Social desde 2015».
