
Manifestantes durante la manifestación por el Día de la Eliminación de la violencia contra las Mujeres, a 25 de noviembre de 2025, en Bilbao – David de Haro –
BILBAO, 25 Nov. (EUROPA PRESS) – Miles de personas se han manifestado en Bilbao con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, para denunciar la «violencia institucional» que ejercen las instituciones al «no creer» a las víctimas e «incumplir reiteradamente la legislación vigente». Además, lamentan que no se ponen todos los medios y recursos necesarios para atender a las supervivientes de la violencia machista.
Así lo han expresado las portavoces del movimiento feminista autónomo de Bilbao, Anabel Sanz y Naia Torrealdai, momentos antes del inicio de la marcha, que comenzó en la Plaza del Sagrado Corazón, portando una pancarta con el texto «Patriarkatuak eraso. Instituzioek paso. Vuestra hipocresía también es violencia», firmada por Bilbo Feminista Saretzen.
Desde el movimiento feminista han resaltado la respuesta, por un año más, en «todas las ciudades y pueblos de Euskal Herria» para denunciar la violencia machista, advirtiendo que de la «violencia institucional» son perjudicadas las mujeres «más vulnerables, las personas trans y las mujeres racializadas». «Ya está bien de echar balones fuera y pretender que la responsabilidad es de todas y todos, cuando la responsabilidad mayor la tienen ellos», han censurado, criticando además el «incumplimiento de los protocolos y la legislación, revictimizando a las mujeres».
El movimiento ha conseguido «obtener la suficiente legislación», aunque lamentan que «cada vez hay más recursos, porque la ley les obliga, la falta de medidas necesarias hace que, muchas veces, para las mujeres, denunciar la violencia machista suponga un laberinto absolutamente intransitable».
«Queremos denunciar eso y decir a las instituciones que, de una vez por todas, asuman sus responsabilidades. Ya estamos hartas de que digan que no tienen competencias para atender a las mujeres racializadas y migradas que denuncian violencia, porque tienen suficientes competencias para empadronar a las personas y no lo hacen», han señalado. El movimiento feminista ha afirmado que «hoy, otra vez» llenan las calles de Bilbao «para denunciar y poner el foco contra la violencia institucional y señalar a quienes son los responsables».
Manifestación
Durante su recorrido por la Gran Vía, las manifestantes, que según fuentes municipales eran 4.000, han coreado lemas como «Gora borroka feminista (Viva la lucha feminista), antifascista, anticapitalista», «Erasorik ez, erantzunik gabe (Ni una agresión sin respuesta)», «Eraso faszista, erantzun feminista (Contra los ataques fascistas, respuesta feminista)», y «Si tocan a una, respondemos todas».
También se han escuchado consignas de mujeres inmigrantes aludiendo a la precarización de sus condiciones laborales, gritando «No estamos todas, faltan las internas» o «Trabajo de interna, esclavitud moderna», además de gritos en favor de la libertad de Palestina.
A lo largo de la marcha, se exhibieron carteles con lemas como «La violencia machista y racista mata. Tu indiferencia es violencia», y «Patriarkatuaren aurrean. Antzolakuntza trasnfeminista (Contra el patriarcado, organización transfeminista)».
Al final de la marcha, en un comunicado leído en el Ayuntamiento de Bilbao, se reivindicó «el derecho a vivir vidas libres de violencias machistas». En un contexto de auge del negacionismo y de las extremas derechas, que cuestionan derechos conquistados gracias a años de lucha del movimiento feminista, como el derecho al aborto libre y gratuito, o el derecho a una atención digna en la sanidad pública, se reafirmó que «nuestras vidas, nuestros cuerpos y nuestras decisiones no son negociables».
«Este 25N queremos poner el foco en una de las violencias más invisibilizadas y normalizadas: la violencia patriarcal institucional, la que ejercen las instituciones públicas al incumplir reiteradamente la legislación vigente, cuando miran a otro lado, cuando no nos creen y legitiman a nuestros agresores», han manifestado.
La violencia institucional es aquella ejercida por el gobierno y sus instituciones, «a veces por acción y casi siempre por omisión contra mujeres y disidencias. Es una violencia cotidiana y muchas veces mortal». Se han denunciado actos de «revictimización» por parte de los sistemas judiciales y policiales, así como condiciones precarias para las trabajadoras del hogar, la creación de ayudas con requisitos imposibles de cumplir, que dejan a las mujeres sin alternativas reales de protección. Asimismo, se ha advertido de la «mala atención a las personas trans».
Finalmente, se lamentó que las instituciones no consideren a las feministas como interlocutoras «válidas». Manifestaciones similares se han llevado a cabo en San Sebastián y Vitoria, así como en otras localidades vascas.
