SANTA CRUZ DE TENERIFE, 26 Nov. (EUROPA PRESS) – El presupuesto canario de 2026 prosigue su tramitación en el Parlamento de Canarias tras ser rechazadas este miércoles por el Pleno las tres enmiendas a la totalidad presentadas por los grupos de la oposición: PSOE, NC-bc y Vox.

El documento, que suma un total de 12.491,4 millones, un 7% más que este año, ha sido defendido desde la tribuna por la consejera de Hacienda, Matilde Asián, quien lo ha tildado de «serio y realista» y un ejemplo de la «estabilidad» del Gobierno en un contexto de «incertidumbre» financiera.
En esa línea, ha resaltado la «apuesta» por las personas y la «sostenibilidad y mejora» del estado del bienestar, así como el desarrollo de los sectores productivos, en medio de la «amenaza» que se cierne sobre el REF en una posible reforma del sistema de financiación.
Además, ha animado a todos los grupos a seguir presentando aportaciones al presupuesto y ha valorado que el Ejecutivo se encuentra en la «centralidad» porque no apoya la subida de impuestos de PSOE y NC-bc ni la bajada intensa de Vox, que podría poner en peligro el estado del bienestar.
En cuanto a las medidas fiscales, ha apuntado que se ha llegado «al límite» de mantener el estado del bienestar, se han logrado introducir medidas de «alivio» como bonificaciones para la compra de vivienda, ha aumentado la tributación por motivos de salud a las bebidas refrescantes, se ha suprimido el AIEM a la fabricación de productos petroleros, sigue la deflactación de la tarifa autonómica del IRPF y se mantiene la bonificación a los carburantes en las islas no capitalinas.
El portavoz de Vox, Nicasio Galván, ha reprochado al Gobierno que haga suya la «porquería ideológica» de la izquierda incorporando los principios de la Agenda 2030, políticas de género o el «fanatismo climático». Ha tildado al PP de «estafa» por pactar el «90%» de los asuntos en Bruselas con el PSOE y entiende que CC no tiene «nada de lo que presumir» en su gestión.
Galván ha comentado que la bajada de impuestos debe ser una «prioridad» cuando en las cuentas de las administraciones públicas canarias hay 2.500 millones. «El objetivo no es gastar más, sino que no haya pobres», ha agregado.
El portavoz de NC-bc, Luis Campos, ha reprochado al Gobierno de Canarias los «presupuestos del engaño 3.0» porque consagran por tercer año consecutivo el «fraude electoral masivo» de no bajar el tipo general del IGIC del 7% al 5%. Ha cargado también contra el incremento de 25 millones en el área de Vivienda, «el principal problema de los canarios», resaltando que es la misma cantidad en la que se aumentan los fondos de Presidencia del Gobierno, lo que «ejemplifica de manera rotunda cuáles son las verdaderas prioridades de este Gobierno».
Franquis: No está a la altura
El portavoz del Grupo Socialista, Sebastián Franquis, ha dicho que el modelo de presupuesto es «ineficaz, injusto y profundamente regresivo» para la ciudadanía canaria y «no está a la altura» de lo que necesita el archipiélago. En su opinión, el texto está lleno de «engaños» y es un «cuento» porque no van a poder ejecutar los fondos europeos, al tiempo que ha afeado la mentira de no bajar el IGIC. «Sabían que estaban mintiendo en campaña electoral», ha añadido.
Franquis ha demandado «diálogo y acuerdo» frente al «ruido y el bloqueo permanente» del presidente, Fernando Clavijo, al tiempo que ha insistido en que las cuentas no ayudan a mejorar la productividad porque «retroceden» los fondos en formación e I+D+i. «Es un escándalo», ha planteado.
El portavoz del Grupo Mixto, Raúl Acosta (AHI), ha destacado que el presupuesto crece de forma moderada en un entorno «complejo», sin «reglas caras» y con un sistema de financiación autonómica que sigue «pendiente de reformas» y que obliga a Canarias a «trabajar a ciegas». Ha destacado que las cuentas «protegen los servicios públicos» y se «refuerzan» las plantillas, resaltando también el «mayor esfuerzo» realizado en la historia en vivienda. Ha lamentado la «incertidumbre» financiera, agravada por el hecho de que el Gobierno central no traspone las normas comunitarias que darían más flexibilidad a las comunidades autónomas.
ASG: Presupuesto «útil y sólido»
La diputada Melodie Mendoza (ASG) ha defendido las «bondades» del presupuesto de 2026, que ha tildado de «útil y sólido» aunque no sea «perfecto», y entiende que ahora comienza el «trabajo difícil» de ejecutar cada una de las partidas. Ha comentado que el documento es una «esperanza» para las familias que se encuentran en situación de pobreza y no entiende los «titulares catastróficos» de la oposición ni sus intentos de «obstaculizar» al Gobierno con el retraso de los presupuestos al presentar una enmienda a la totalidad.
La portavoz del Grupo Popular, Luz Reverón, ha enfatizado que Canarias contará en 2026 con el mayor presupuesto social de su historia y «bajando los impuestos» a pesar de que a la izquierda «le parezca imposible». Ha destacado que el Gobierno presenta su tercer presupuesto cuando el Gobierno central no ha presentado ninguno, mientras Canarias destina 8.300 millones para gasto social y mejora en los servicios públicos, 686 millones para sectores productivos, autónomos y pymes, 44 millones en rebajas fiscales y más de 2.000 millones en inversión.
Reverón ha criticado a la oposición por los «recortes imaginarios» y sus «titulares vacíos», pero entiende que los presupuestos son los «mejores» para el archipiélago porque «son responsables, porque son útiles, porque son serios y porque son los que necesita Canarias».
Finalmente, el portavoz del Grupo Nacionalista, José Miguel Barragán, ha defendido el presupuesto «más social en décadas» en Canarias e ironizado que las tres fuerzas de la oposición «trabajan juntos» para paralizar el archipiélago con las enmiendas a la totalidad. Además, ha cuestionado la «incoherencia» del PSOE por cuestionar un presupuesto que no presentan a nivel estatal y ha resaltado que uno de cada tres euros va a sanidad, lo que permite «estabilizar plantillas» y ayudar a reducir las listas de espera. Barragán ha admitido que cerrar el debate es un «coñazo», pero ha cuestionado a la oposición por buscar «bloqueo» en lugar de trabajar en pro de la estabilidad que el presupuesto podría ofrecer.
