Más de 200 personas están afectadas por las deficiencias estructurales de los cuatro edificios ubicados en la plaza de Santa Clara de Huesca y no podrán regresar a sus viviendas a corto plazo. Así lo ha confirmado la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, después de la primera reunión del Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL), que se encuentra activado para coordinar todas las acciones necesarias ante esta emergencia de nivel 1.
Los análisis realizados por el consistorio oscense han corroborado los daños, y es necesario continuar investigando para encontrar soluciones técnicas. Mientras tanto, los vecinos que han pasado su primera noche fuera de casa están accediendo de forma controlada a la plaza para recoger sus pertenencias.
Acceso a las viviendas
Durante este sábado y domingo, los afectados de los portales 1 y 2 podrán recuperar sus enseres de 10:00 a 12:00 horas y de 16:00 a 18:00 horas, mientras que los residentes de los portales 3 y 4 podrán hacerlo de 12:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 20:00 horas. Desde el Ayuntamiento se ha solicitado que los vecinos no trasladen objetos voluminosos.
El Consistorio oscense mantiene activo un puesto de mando avanzado en la plaza para coordinar el acceso de los vecinos a sus viviendas. “Nadie puede hacerlo por su cuenta”, ha insistido Orduna, recordando que la zona permanece acordonada y los afectados son llamados por edificios a lo largo de la mañana.
Condiciones de evacuación
La alcaldesa ha manifestado que “hay que ser prudentes, y de momento no van a poder volver, eso está claro”, subrayando que la decisión de desalojar fue contundente. Tras consultar a técnicos y a una empresa especializada en estructuras, se concluyó que no era seguro continuar habitando esos edificios ni operando en los locales comerciales.
Los más de 200 afectados residen en los números 1, 2, 3 y 4 de la Plaza de Santa Clara. Muchos de ellos recibieron la noticia del desalojo sin tiempo para recoger sus pertenencias, y no saben cuánto tiempo estarán fuera. Un centenar de ellos ha pasado la noche en hoteles de la ciudad, mientras que otros han encontrado refugio en segundas residencias o con familiares y amigos, incluyendo a 20 menores.
Ayuda y apoyo a las familias
Esta ha sido sólo la primera noche, pero ya se están buscando soluciones a largo plazo. Los Servicios Sociales del Ayuntamiento se encargarán de entrevistar a cada unidad familiar para evaluar sus condiciones y ofrecer alojamiento adecuado. Orduna ha destacado la solidaridad de la comunidad oscense, que está ofreciendo habitaciones y locales a través de redes sociales, y el Consistorio está trabajando en canalizar esta ayuda.
Los perfiles de los afectados son diversos, abarcando desde familias con niños hasta personas solas, matrimonios mayores y estudiantes, todos enfrentando su propia situación particular. Durante el jueves, los servicios de atención psicológica y de Servicios Sociales han estado disponibles para cubrir las diferentes necesidades, y el teléfono habilitado por el Ayuntamiento, el 974 292155, se ha visto saturado.
Impacto en comercios y empresas
No sólo los vecinos se han visto afectados, sino también comercios y empresas, a los que se les está ofreciendo la posibilidad de reubicarse en diferentes locales de la ciudad para continuar su actividad económica. “Ya estamos trasladando a las empresas y les hemos ofrecido diversas opciones”, señaló Orduna, mencionando la posibilidad de que algunas empresas se muden a Walqa.
El Ayuntamiento de Huesca mantiene activado el nivel 1 de emergencia y el CECOPAL para coordinar todas las acciones, centradas en el apoyo a los afectados. Además, se ha contratado a una empresa especializada para llevar a cabo un análisis exhaustivo de las estructuras y determinar posibles soluciones.
De acuerdo con la información proporcionada por la alcaldesa, los mayores problemas estructurales se encuentran en los bloques 2 y 4. El edificio 1 presenta menos daños y podría permitir el regreso de algunos vecinos, aunque esta información es dada con cautela. En cuanto a los edificios más dañados, se han instalado sensores de movimiento sin que hasta ahora se haya registrado ninguna alarma.
Modificaciones en el entorno
El acto de encendido de luces de Navidad, que estaba previsto para este sábado, ha sido pospuesto en respeto a los afectados, al igual que el espectáculo A-TA-KA y el chocolate posterior. La zona sigue acordonada y la calle permanece cortada al tráfico, lo que ha obligado a realizar cambios en la circulación, incluyendo el cambio de sentido en las calles León Abadías y Santo Ángel de la Guarda, entre las calles Trabes y Cabestany.
