El VII Foro Iberoamericano de la mipyme, inaugurado en Puerto de la Cruz, Tenerife, ha reunido a destacados líderes del ámbito económico y político, quienes han enfatizado la necesidad de una Iberoamérica unida en tiempos geopolíticos críticos. Durante este evento, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, propuso cambiar la denominación de «empresarios» a «empleadores», con el objetivo de mitigar la percepción negativa que enfrentan algunas figuras del sector empresarial.
La Secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo, destacó la importancia de que Iberoamérica se presente como un bloque cohesionado, capaz de establecer consensos que fortalezcan su influencia geoestratégica. “Un bloque con capacidad de acordar y establecer consensos que refuercen nuestro peso geoestratégico”, afirmó Sumelzo durante su intervención. Agregó que, ante un contexto global cambiante, las naciones de América Latina deben aprovechar su posición privilegiada como controladoras de muchas materias primas, especialmente en el sector industrial.
Sumelzo subrayó que el crecimiento proyectado de América Latina, limitado al 2,4% anual, no será suficiente para alcanzar los objetivos de desarrollo deseados. Propuso un trabajo conjunto para impulsar un crecimiento más significativo, especialmente considerando que España ocupa el segundo lugar como inversor en la región. “Queremos que la cumbre sea un éxito colectivo y fortalecer la identidad iberoamericana”, manifestó.
Por su parte, Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme, abogó por una Iberoamérica unida como “una gran zona económica imparable”, resaltando las infinitas posibilidades que ofrece la colaboración en este ámbito. Subrayó el rol fundamental de las mipymes, que son la base de las economías, y destacó la necesidad de reforzarlas para mejorar la vida de todos los ciudadanos. “Las mipymes siguen liderando el crecimiento; son nuestros pequeños héroes”, afirmó.
En su intervención, Manuel Domínguez también defendió que el impulso a la Zona Especial Canaria (ZEC) podría convertir a Canarias en un polo de inversión atractivo para empresas, con tasas impositivas que podrían alcanzar hasta el 4%. Aseguró que esto podría favorecer las inversiones provenientes de Latinoamérica, posicionando a las Islas como un “puente” entre Europa y América.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, recalcó que “sin pequeñas empresas no hay grandes países”, enfatizando la dependencia de la economía local de las mipymes. Invocó a los asistentes a aprovechar el foro para construir y soñar soluciones viables que puedan tener un impacto real.
Pedro Alfonso Martín, presidente de CEOE Tenerife, recordó que las naciones han prosperado gracias a las grandes empresas, pero es imperativo mejorar y consolidar las capacidades de exportación e inversión, al tiempo que se debe erradicar la economía sumergida que obstaculiza el crecimiento.
Andrés Allamand, secretario general iberoamericano (SEGIB), destacó el potencial de crecimiento que tienen las pymes en América Latina, especialmente considerando que alrededor de la mitad de los nuevos proyectos empresariales son liderados por mujeres, lo cual puede tener un impacto positivo en la reducción de la pobreza.
El foro concluyó con un llamado a cultivar la “cultura empresarial”, reconociendo la importancia de valorar y apoyar a aquellos que asumen riesgos al emprender. Roberto Suárez Santos, secretario general de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), también hizo eco de esta necesidad, instando a eliminar los obstáculos para los empresarios y facilitar su integración en la legalidad de manera razonable.
En la inauguración del evento asistieron destacados miembros del empresariado canario, entre ellos el presidente del Puerto de Tenerife y representantes de distintas organizaciones empresariales, evidenciando el compromiso de la región con el desarrollo económico y la cooperación internacional.
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