PAMPLONA, 3 Dic. (EUROPA PRESS) – En un emotivo acto, Eduardo Torres, hijo del empresario Manuel Torres, destacó el «espíritu inconformista» de su padre durante la entrega de la Medalla de Oro de Navarra 2025, concedida al empresario a título póstumo y recogida por su viuda, Amparo Lusarreta, presidenta de MTorres. Este reconocimiento se otorga en un contexto en el que se celebraba el Día de Navarra.
Reconocimiento y controversia
El evento, que tuvo lugar en presencia de la presidenta de la Comunidad foral, María Chivite, y otras autoridades como Unai Hualde, presidente del Parlamento de Navarra, y Alicia Echeverría, delegada del Gobierno en Navarra, se vio rodeado de cierta controversia. Varios representantes de EH Bildu y de Contigo-Zurekin decidieron no asistir, alegando una «sospecha» de vínculos del galardonado con Israel y la industria militar. En respuesta, en el exterior se realizó una concentración por parte de la plataforma ‘Gerrarik ez’ para mostrar su rechazo a la otorgación de la medalla a MTorres.
El legado de un innovador
Durante su intervención, Eduardo Torres subrayó que su padre encontró en Navarra no solo «personas adecuadas para formar un equipo», sino también «un destino que le proporcionó hogar, familia y horizonte». Su amor por Navarra se entrelazó con sus raíces en Murcia, donde canalizó sus proyectos y esfuerzos hacia la innovación industrial.
El hijo del empresario destacó que la curiosidad y el espíritu inconformista de Manuel le llevaron a explorar «la frontera del conocimiento», buscando siempre ir más allá de los límites de la ingeniería de su tiempo. «Fue un espíritu que hacía prosperar a la sociedad», enfatizó Eduardo Torres, quien también mencionó que su creatividad estuvo enfocada en «contribuir a la mejora de la humanidad y del planeta».
Un simbolismo especial
El 3 de diciembre, Día de San Francisco Javier, cobra un significado particular para la familia, ya que el propio Manuel tenía un vínculo especial con el patrón de Navarra. «Quizá hoy sea él, San Francisco Javier, quien esté colocando esta Medalla de Oro de Navarra a Manuel Torres en el cielo», reflexionó Eduardo.
La visión de la presidenta Chivite
María Chivite, en su intervención, describió a Manuel Torres como «un murciano de nacimiento y navarro de adopción», destacando que su trayectoria refleja cómo la identidad y el sentimiento de pertenencia pueden transcender fronteras. Chivite elogió la «genuina voluntad innovadora» de Manuel Torres y su extraordinaria visión para la creación de empleo tecnológico y la internacionalización.
«La innovación es una actitud; el emprendimiento es una manera de entender la vida», afirmó Chivite, subrayando que Manuel supo combinar ambos elementos en un proyecto empresarial ejemplar. A lo largo de su trayectoria, Torres recibió múltiples reconocimientos, incluyendo el Premio Nacional de Innovación y la Cruz de Carlos III El Noble, lo que resalta su impacto en Navarra y más allá.
El compromiso social de la Fundación MTorres
Chivite también mencionó el importante compromiso social de la Fundación MTorres, que surgió del «corazón solidario» de Manuel. Esta fundación ha apoyado numerosas causas, especialmente aquellas dirigidas a niños en situaciones vulnerables.
Ética en los negocios y la política
La presidenta del Gobierno reiteró la importancia de no solo tener buenas empresas, sino también de promover una buena política. Hizo un llamado a la ética como base fundamental de cualquier acción, refiriéndose a los problemas de corrupción y falta de ética que pueden surgir en cualquier ámbito. «No son cuestiones de siglas, sino de personas», señaló.
Homenaje a Manuel Torres
David Erice, presidente de la Asociación Navarra de Ayuda a la Parálisis Cerebral (Aspace Navarra), también tomó la palabra para rendir homenaje a Manuel Torres. Lo describió como «un joven inquieto que vio oportunidades donde otros veían límites», resaltando su carácter como «genio discreto, trabajador incansable y referente empresarial».
Erice concluyó afirmando que «hoy celebramos no solo un reconocimiento merecido, sino, indudablemente, necesario» y que la medalla honra no solo su trayectoria profesional, sino también su compromiso con Navarra y con los demás.
