La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, ha ensalzado este sábado el legado de la Transición y de la integración española en la Unión Europea. Durante su intervención, afirmó que «la forma útil de hacer política es dialogar, pactar y pensar en el interés general».
«Solo a través del consenso se llega a propuestas que beneficien a la mayoría», subrayó ante los líderes políticos en el acto central del aniversario del Día de la Constitución. Armengol mencionó ejemplos recientes, como la reforma del artículo 49 y la renovación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, así como el desarrollo normativo para la atención a pacientes con ELA.
A su juicio, la clase política debe «dar más ejemplos como estos a la ciudadanía» y «ser un paradigma del diálogo», creando un espacio de acuerdo del que la sociedad se sienta orgullosa. «Es vital hacerlo porque los retos que tenemos por delante son numerosos y determinantes para el futuro inmediato de nuestros pueblos», añadió.
Vivienda, Violencia Machista, Cambio Climático
Armengol también planteó ‘deberes’ a los políticos: «Es imprescindible responder a la crisis de vivienda con medidas transformadoras desde lo público y que garanticen el cumplimiento del artículo 47 de la Constitución; es necesario erradicar la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones, hasta que ser mujer deje de ser indicador de riesgo para morir asesinada o sufrir discriminación; luchar contra la desigualdad económica, la desinformación y los discursos racistas; y potenciar las medidas de adaptación al cambio climático».
La presidenta hizo un llamado a «seguir trabajando en un solo equipo y con un solo objetivo: el bienestar colectivo», recordando que «los 50 años desde el inicio de la democracia, los 47 años de Constitución o los 40 años desde la adhesión a las comunidades europeas sean un referente desde el que coger impulso para seguir avanzando».
En su discurso, Armengol subrayó que, tras cumplirse 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco, se celebran 47 años de la Constitución y que en 2026 se conmemorarán 40 años de la entrada de España en la Unión Europea.
«En cuestión de diez años, este país pasó de ser una dictadura a celebrar elecciones democráticas, aprobar una Constitución, reconocer derechos y libertades, poner en marcha la España de las autonomías, desplegar nuestro Estado del Bienestar y entrar en las Comunidades Europeas», relató. Explicó que fueron años vertiginosos en los que todo estaba por hacer y en los que había que convertir frágiles equilibrios en fundamentos sólidos de un Estado de derecho.
Según su opinión, aquel aprendizaje de la Transición, donde primaba «el bien común» y «el objetivo claro de dejar atrás décadas oscuras de silencio y represión», fue un «curso acelerado de negociación y pacto» que permitió luego «conversaciones fluidas para una adhesión tan temprana a lo que hoy es la Unión Europea».
Cuidado con los Ecos del Totalitarismo
Arengol enfatizó que defender esos valores de la Transición y de la UE es «un imperativo democrático», especialmente en momentos en los que «la apuesta totalitaria genera ecos en nuestras sociedades y despierta fantasmas que creíamos superados».
«No podemos permitir que la herencia europea -la sanidad pública, la educación pública, la atención a la dependencia, las políticas de redistribución de la riqueza- se cuestione y se destruya», concluyó, afirmando que «el legado que nos deja Europa se resume en una palabra: bienestar». Destacó que los valores europeos y los valores constitucionales nos definen y definen, a la vez, nuestra evolución como sociedad.
