El Departamento de Cohesión del Gobierno foral ha iniciado los trámites necesarios para llevar a cabo el proceso de expropiaciones de los terrenos requeridos para el desarrollo de la segunda fase del Canal de Navarra. Esta fase afectará aproximadamente a 700 hectáreas, que incluyen unas 1.500 parcelas para abordar un trazado de 74 kilómetros.
PAMPLONA, 12 Ago. (EUROPA PRESS) – La publicación de las órdenes forales necesarias en el Boletín Oficial de Navarra (BON) marca un importante y decisivo avance hacia la materialización de una de las obras más estratégicas para la Comunidad Foral de Navarra, según ha declarado el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite.
Detalles de las expropiaciones
Las cinco órdenes forales que han sido publicadas en el BON corresponden a los cinco tramos constructivos de la segunda fase del Canal, que abarcan las balsas de Mostrakas y Tudela. Estos terrenos son cruciales, ya que por ellos transcurrirán los 74 kilómetros de trazado necesarios para finalizar esta fase del proyecto.
Desde el Gobierno foral señalaron que, aunque todos los trámites están siendo gestionados por el Departamento de Cohesión Territorial, el coste de las expropiaciones será asumido por Canal de Navarra S.A. (CANASA), la entidad beneficiaria de esta acción.
Importancia del Canal de Navarra
El consejero Chivite subrayó que «el Ejecutivo foral, en todo lo que es de su responsabilidad, está cumpliendo sus compromisos». Asimismo, hizo hincapié en que «el Canal de Navarra es un eje vertebrador de la sociedad, la economía y el territorio».
En este contexto, Chivite destacó que «la disposición de agua en la Ribera, gracias a la segunda fase del Canal, convierte a esta infraestructura hídrica en una prioridad para el Gobierno de Navarra».
Beneficios esperados
La segunda fase del Canal de Navarra se prevé que supondrá un impulso decisivo para alcanzar un abastecimiento hídrico robusto, relanzar el sector primario y la industria agroalimentaria, así como garantizar un suministro de agua de calidad para miles de personas.
Además, se tratará de una infraestructura que permitirá un desarrollo equilibrado del territorio, además de colaborar en la adaptación a los retos del cambio climático.
